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 Película: Mar Adentro
Autor: Ada (201.128.217.---)
Fecha:   01-19-05 14:08

Comparto con ustedes este artículo, y aunque no he visto personalmente la película, se me hace interesante la postura del autor:

Peródico El Norte
Monterrey, Nuevo León, México
Miércoles 19 de Enero del 2005

¿La muerte digna?

Bruno Ferrari



Cada vez que se exalta al suicidio y a la misma muerte por encima de la
lucha y de la afectación al sufrimiento por aferrarse a la vida, se está
renunciando a la vida y a la verdadera dignidad que ésta encierra


El pasado domingo la Asociación de Prensa Extranjera que radica en Hollywood,
California, realizó su celebración número 62 para premiar a lo mejor del
cine y la televisión del 2004 entregando los Globos de Oro.

Quienes conocen de cine saben que estos premios son algo así como la antesala
de los "Óscar" que entrega la Academia. El cine es algo que siempre me ha
apasionado, por lo que seguí con interés este evento y concretamente la
entrega del premio a la mejor película de lengua extranjera recibido por
"Mar Adentro", de Alejandro Amenábar, teniendo como tema central la eutanasia.

Esta película se basa nada menos que en la historia real de Ramón Sampedro
y en las memorias que él mismo escribió intituladas "Cartas desde el infierno",
en las cuales describe todo el plan que llevaría a cabo para quitarse la
vida, como finalmente lo hizo, incluso grabándolo en video al ingerir el
cianuro que finalmente le quitó la vida. Independientemente del valor cinematográfico,
de la dirección de Amenábar y del papel de Javier Bardem, quien interpreta
a un tetraplégico español que inspiró a esta película, a mí me movió la
publicidad con la que se presentó ese filme, en donde se habla de un supuesto
"derecho a morir dignamente".

Ya en otras ocasiones hemos hablado sobre las terribles batallas que en
materia semántica se están librando en todo el mundo. Cuando se inicia un
proceso de tergiversación semántica se puede decir que es válido anticipar
que existirán consecuencias perfectamente planeadas que, invariablemente,
conducen a la confusión. El primer síntoma es ceder en el significado de
la palabra para acabar finalmente, y casi sin lucha, cambiando la realidad
que dichas palabras representan. Así pues, quienes defienden la legalización
de la eutanasia ya no hablan de ésta como tal, sino que utilizan en su lugar
la expresión "derecho a morir dignamente".

Lamentablemente, ese término ha venido contaminando el lenguaje. Incluso
quienes escribimos muchas veces somos víctimas de esta contaminación, sin
saber que la misma fue originada, precisamente, para crear esa anarquía.
Hasta se puede afirmar que, prácticamente, no existe ningún debate o programa
en radio o televisión que hable sobre la eutanasia en el que no se incluya
la expresión "muerte digna" como si fuera un sinónimo de la misma.

Me cuesta trabajo pensar que cada vez se permita más este calificativo,
ya sea por abandono o por perversión, sin que se considere siquiera un momento
a los verdaderos héroes que no aparecen en esta película, es decir, aquellas
personas que deciden soportar el dolor y los impedimentos físicos. Esto
es algo así como afirmar que todas estas personas que dan un sentido sobrenatural
a su sufrimiento y lo aceptan con dignidad "mueren indignamente".

Esto me parece no sólo vergonzoso, sino criminal. Cada vez que se exalta
al suicidio y a la misma muerte por encima de la lucha y de la afectación
al sufrimiento por aferrarse a la vida, se está renunciando a la vida y
a la verdadera dignidad que ésta encierra.

Basta ya de tanta indiferencia. Cada vez que permitimos que alguien se refiera
al suicidio, cualquiera que éste sea, como un derecho a "morir dignamente",
no solamente estamos olvidando, sino que estamos proscribiendo e incluso
ofendiendo a aquellos que, atados a una silla de ruedas o postrados en la
cama de algún hospital, optan por resistir a la idea del suicidio y sobrellevan
no sin mucho esfuerzo la lacerante cruz del dolor.

Este crimen de la indiferencia no se refiere solamente a los enfermos, sino
también a quienes los cuidan, los curan y los asisten abnegadamente. En
este mundo de sin sentidos se nos presenta hoy una realidad de vida y de
muerte llevada a las pantallas. Mientras asistimos a esta puesta en escena,
se nos olvida el valor de la vida y, sin saberlo, quizá nos sumamos hablando
del derecho a morir dignamente a una sociedad que califica el resistir a
la tentación de la muerte, el esforzarse a sobrevivir y el sobreponerse
al sufrimiento como un acto indigno propio de seres inhumanos a quienes
esta sociedad indiferente califica como estorbos, ignorándolos, cargándolos
con disgusto y, en los peores casos, hasta con asco.

Esa indiferencia que estamos aceptando tácitamente con nuestro silencio,
se atreve a calificar al heroísmo como "indignidad". Valdría la pena reflexionar
si nuestra propia indiferencia no nos va a llevar, en un futuro no muy lejano,
a la creación de mecanismos legales que exigen que se administre por obligación
una muerte "digna e indolora".

Definitivamente, la guerra de las ideas que libra su primera batalla en
la guerra de las palabras es más seria de lo que se piensa. Mientras tanto,
las perversiones lingüísticas se siguen imponiendo como dictaduras. La única
solución será establecer una resistencia en defensa de aquellas palabras
que aún no han perdido su verdadero significado.

Nada mejor aquí que terminar con las letras escritas por Cervantes en donde
Sancho, mientras llora, se dirige al Quijote en esta pieza maestra de la
literatura española: "No se muera vuesa merced, señor mío, sino tome mi
consejo, y viva muchos años; porque la mayor locura que puede hacer un hombre
en esta vida es dejarse morir, sin más ni más, sin que nadie le mate, ni
otras manos le acaben que las de la melancolía".


bferrari@infosel.net.mx

 
 Re: Película: Mar Adentro
Autor: Juan José Ramonfaur Royo (148.233.138.---)
Fecha:   01-19-05 20:49

Ada en mi opinión un excelente editorial que valdría y da tema para reflexionar sobre la manipulación tan fuerte a la que estamos sujetos porque al fin y al cabo esa "prostitución" del lenguaje es eso una manipulación.

Que Dios los bendiga ....

 
 Re: Película: Mar Adentro
Autor: Esther Filomena (200.87.194.---)
Fecha:   02-10-05 13:01

Hola amigos les pongo algunos comentarios bastante interesantes sobre esta pelicula:

¡No penséis, sentid!

Me dijeron que «Mar adentro», la última película de Almenábar, hacía pensar. No estoy tan seguro. Creo que lo que pretende es justamente lo contrario: que no pensemos, que no reflexionemos, que no busquemos argumentos, sino que nos dejemos llevar “mar adentro” por los sentimientos.




SOBRE «MAR ADENTRO»

Por Carlos Goñi Zubieta
Filósofo y escritor



Me dijeron que Mar adentro hacía llorar. Y lo pude comprobar: hay que ser de piedra para no emocionarse. Pero eso es justamente lo que pretende Almenábar: que las lágrimas no nos dejen ver más allá, que la emoción eclipse la razón, que no busquemos otra cosa que un clinex para enjugarnos los ojos, porque los argumentos son tan fríos e inhumanos…
La película de Almenábar nos pone en la piel del tetrapléjico Ramón Sampedro y nos hace comprender (y compartir) su punto de vista, pero todo ello a base de llevarnos mar adentro hasta las profundidades de los sentimientos humanos. Sin darse cuenta, el espectador queda a la deriva en las aguas infinitas de los afectos y las emociones, donde un barco sin timón trajina a la merced de los vientos y de las corrientes marinas.
Sin duda, el cineasta sabe como nadie llegar al corazón, pero también sabe que es allí donde tiene que llegar. Porque el hombre del siglo XXI es todo corazón, ha nacido en un barco y nunca ha bajado a tierra, como aquel marinero del que nos habla José Antonio Marina que lo único que conocía del mundo era lo que había visto desde la borda: para él su barco era lo único firme en un universo donde los continentes se acercaban y alejaban sin estabilidad alguna. (Los sueños de la razón). Así estamos nosotros: transportados por el oleaje sentimental, impetuoso y caprichoso. Porque nos negamos a tomar el timón para no tener que echarnos la culpa a nosotros mismos si naufragamos.
En ese mar insondable se mueve el trabajo de Almenábar. Renuncia conscientemente a cualquier argumento que busque hacer pie. De hecho, caricaturiza a la Iglesia haciendo comparecer a un antipático sacerdote esgrimiendo razones mal argumentadas y asegurándose de que quede en ridículo ante el espectador. Esta escena rompe el ritmo y la estética de la película, pero quizá fuera eso lo que se proponía su director. Pues sabe bien que la mejor forma de proteger el hilo argumental de cualquier incursión racional es invitar a la razón, pero, eso sí, indicando en la invitación que debe acudir disfrazada de bufón.
Si los ilustrados del XVIII rechazaron la fe por considerarla irracional (“¡No penséis, creed!”, alienta el sacerdote, según Kant), los postilustrados del XXI proscriben la razón y aclaman: “¡No penséis, sentid!”. Kierkegaard se quejaba de que en su época (primera mitad del siglo XIX) había “razón por todas partes”, yo creo que en la nuestra hay demasiado corazón. Todo lo hacemos a golpe de sentimientos, incluso algún político nos pidió hace unos meses que votáramos con el corazón. Por lo que parece no interesa que se utilice la cabeza, aunque se trate de un tema tan serio como la elección de nuestros gobernantes o la decisión de acabar con la propia vida. El problema, entiéndanme bien, no está en el corazón, sino en el demasiado. No hay que prescindir de los sentimientos, eso sería tan inhumano como desterrar a la razón.
Respeto profundamente la decisión de Ramón Sampedro y no soy nadie para juzgarlo. Admiro el trabajo de Almenábar, este y los anteriores, aunque creo que no ha jugado limpio, que no ha puesto todas las cartas sobre la pantalla y que ha preferido meterse al público en el bolsillo a costa de llevarlo “mar adentro”, donde sólo está permitido sentir.
Me dijeron que Mar adentro, la última película de Almenábar, hacía pensar. En mi caso lo ha conseguido, pero me temo que la culpa es mía por compartir con Ortega “la nefasta manía de pensar”.

Esther

 
 Re: Película: Mar Adentro
Autor: Esther Filomena (200.87.194.---)
Fecha:   02-10-05 13:02

Otro mas:

«Mar adentro», apología sentimental




VENECIA, domingo, 5 septiembre 2004 (ZENIT.org).- «Mar adentro», la película que reconstruye el caso de un tetrapléjico español que se sometió a la eutanasia, explota los sentimientos de público a favor de esta práctica y ridiculiza la posición de la Iglesia católica, constata «Radio Vaticano».

Un reportaje del servicio informativo internacional sobre el Festival de Cine de Venecia, en el que se ha proyectado el largometraje, reconoce que la decisión de Alejandro Amenábar de llevar a la gran pantalla la historia del tetraplégico gallego Ramón Sanpedro, es un «tema difícil y problemático».

«La interpretación de Javier Bardem es impactante y arranca las lágrimas --señala--. Pero, si bien se comparten los sufrimientos y dudas, es demasiado fácil atacar los diferentes puntos de vista».

El autor, reconoce el reportaje, «tritura con el melodrama la auténtica libertad de juicio, orientando la adhesión del público al único deseo de Ramón, morir», sigue explicando.

En este objetivo, sigue explicando, la película ridiculiza «la intervención y las palabras de un sacerdote, también él tetraplégico, metiéndole en los esquemas teóricos, siempre exigentes de la moral católica, olvidando que ésta pide ser vivida con fe y amor».

Esther

 
 Re: Película: Mar Adentro
Autor: Esther Filomena (200.87.194.---)
Fecha:   02-10-05 13:07

Por si no fuera poco....

MAR ADENTRO
APUNTES CINEMATOGRÁFICOS CON PERSPECTIVA BIOÉTICA (XVIII)



Por Gloria Mª Tomás y Garrido
Profesora de Bioética de la UCAM

Director: Alejandro Amenábar.
Intérpretes: Javier Bardem, Belén Rueda, Lola Dueñas, Celso Bugallo, Mabel Rivera, Tamar Novas.
España, 2004

Resumen del argumento
El origen histórico de la película puede situarse el día trece de noviembre de 1996, cuando un marinero gallego, Ramón Sanpedro, dirigió una carta a los jueces para que le permitieran acabar con su existencia tras veintiocho años de tetraplejia, en la que, entre otras cosas, decía “Si no se entiende el sentido de la muerte, tampoco se entiende el sentido de la vida”.

Ramón lleva casi treinta años tumbado en una cama. Un accidente en su juventud le tiene inmovilizado de barbilla para abajo. Aunque puede moverse en silla de ruedas, se niega tozudamente a utilizarla. No quiere salir de su cuarto: es su particular rebelión a la difícil situación en la que vive. Con los años, esa rebelión interna ha ido creciendo hasta convertirse en pura obsesión por morir. En dicha obsesión involucra a todo el que se le acerca, que van uniéndose a su causa: Rosa, Gené, miembro de una asociación pro-eutanasia, Marc, y sobre todo, Julia, una mujer con una extraña enfermedad degenerativa, que la dejará postrada y con la cabeza perdida en el transcurso de unos pocos años. Julia es abogado, y peleará por Ramón en los tribunales hasta que su enfermedad se lo impida. Todos ellos tienen algo por lo que luchar: “A una vida indigna, una muerte digna”.

Es de valorar la dirección cinematográfica, la sólida puesta en escena, y las interpretaciones magistrales de los actores. Amenábar ha sabido sacar lo mejor de cada uno. Destaca sobre todo Javier Bardem, cuya caracterización es casi perfecta. Otra interpretación importante es la Mabel Rivera, quien interpreta a Manuela, la cuñada de Ramón, que dota a su personaje de una enorme naturalidad y credibilidad. El buen cineasta J. Ford señalaba cómo el mejor paisaje que merece la pena rodar es el rostro humano. Aquí se hace muy bien. No sólo es el rostro del protagonista, sino el de los personajes entrañables que le acompañan. Que se perfilan mejor con la emotividad de la banda sonora. Algunos autores han señalado que hay algunas secuencias quizás cursis y almibaradas .

Pero estamos ante un guión brillante, emotivo y hasta divertido en su descripción de las relaciones familiares y de amistad de Sampedro, que es muy ideológico y a veces descaradamente sentimental en su apología de la eutanasia y el suicidio. La deformación se aprecia particularmente en los idílicos perfiles vitales del propio Sampedro, cuya luminosa santidad laica sólo se rompe levemente en un par de salidas de mal humor. También poseen este modélico equilibrio los dos representantes de la asociación proeutanasia DMD (Derecho a Morir Dignamente) .


Perspectiva bioética
Junto a los espléndidos aspectos formales, la película es superficial en su planteamiento; pues el sentimentalismo y la compasión crean un clima propicio que conduce a aceptar que, amando la vida, es legítimo desear la muerte para no prolongarla indignamente
Como señala Juan Ramón de Páramo, muestra que la decisión autónoma sobre una muerte digna después de años de dolor y de sufrimiento, es sencillamente la consecuencia coherente de una vida autónoma. Plantea, y no resuelve, muchas cuestiones, que son decisivas :
-¿Es la muerte la solución al misterio del dolor?
-¿Puede el hombre ser verdaderamente libre eligiendo la muerte?
-¿La aceptación es pasividad?
-¿Puede uno ser feliz en cualquier circunstancia?
-¿Puede ser amado en esas condiciones?
-Y más difícil todavía, ¿puede un enfermo amar?
-Y, justo a estas cuestiones de índole ética. Surgen las jurídicas:
-¿A que caminos nos conduce la eutanasia?
-¿Cómo se vive en los países donde está legalizada?
-¿Dónde está el grado de dignidad o indignidad para que uno merezca morir?
-¿Quién lo decide?
-¿No corremos el riesgo de terminar matando al que no vale o al que, por su impedimento, nos complica la vida...?
¿Hay solución de continuidad entre las convicciones morales y las creencias religiosas?

A todos estos asuntos se les da salida desde una equivocada autonomía moral, una concepción limitante de la libertad, y una reacción equívoca ante el dolor y un olvido de la dignidad de la vida humana. Antropológicamente la película es débil.

En efecto, la película manifiesta que hay una solución de continuidad entre ética y creencia. Olvida que el derecho a la autodeterminación tiene sus límites. Mejor, que no hay un derecho de autodeterminación sobre la propia vida. Ahí se encuentra la raíz filosófica del problema. Si se asimila la propia vida como una objeto a mi disposición, se desconoce el significado y el sentido de lo que es la vida –don y tarea- y de la dignidad que comporta.

J.J. Martín ha escrito que se defiende un concepto de libertad entendida como una autonomía personal casi sin límites, ni morales ni legales, sólo controlada por la propia conciencia. Lo ha sintetizado muy bien el propio Javier Bardem al definir la película: “Es la historia de una persona cuyo único Dios es su conciencia, lo que hace al hombre más libre y más humano”. Pero lo mismo podría decirse de un kamikaze o del seguidor de un secta que se suicida para alcanzar lo que considera mejor vida en el más allá. Pues la convicción más profunda puede ser compatible con la falta de autocrítica.

Por supuesto, para no enturbiar esa autonomía sin límites, no se reflexiona sobre las posibles deformaciones de la conciencia, se obvia el posible componente patológico de la obsesión de Ramón Sampedro por morir y se pasa de puntillas por el peliagudo problema de la influencia negativa de su actitud en otros lesionados y enfermos graves. Al fin y al cabo, su motivación principal fue considerar indigna su vida como tetrapléjico .

Hay también una secuencia bastante rastrera en la que se mofa de un sacerdote.Tal como señala J.M.de Prada, se trata de una caricatura de una abyección difícilmente superable, en la que Amenábar demuestra que su intención no era comprender las razones de cada hombre, sino justificar, a través del engaño y la tergiversación de brocha gorda, las razones de su protagonista y, de paso, burlarse de quienes, en medio de la postración, aún encuentran motivos para seguir respirando .

Para el profesor Díaz Pintos el tema de Mar adentro no es otro que una reacción humana ante el dolor, por más que se hable de dignidad y de la autonomía moral. En la confrontación con el dolor nos encontramos todos con una incapacidad radical para descifrarlo. Si es cierto que ni el cuidado, ni la compasión o el afecto que recibe Ramón logran eliminar el dolor que le agita, la curación de su enfermedad tampoco le daría el pasaporte al paraíso. Puesto que Ramón percibe su vida como un castigo contra el que decide vengarse, y que le ciega para ver el amor de quienes le rodean, y el que hay detrás de su misma existencia. Por eso, “respuesta correcta” de Ramón a su dolor es a la vez temeraria y egoísta.

Temeraria, porque afronta el morir sin prestar atención a su origen que, como el de todos, nos es otorgado. Nadie se funda a sí mismo. Somos radicalmente dependientes de un Poder que, cuando menos por prudencia, conviene venerar. El dolor ha ofuscado la dependencia creatural, y enmarcada falsamente la autonomía.

Y egoísta porque el único amor que triunfa en la película es el suyo por morir, a costa de todos los demás que convoca al pie de su cama. El más hondo el de su padre, quien sólo rompe su silencio en la trama del film para decir: “peor a que se te muera un hijo es que se quiera morir”.

En este punto concreto del sentido del amor y del sufrimiento, se aprecia claramente la debilidad de la antropología y de la moral que sustentan la decisión de Sampedro, defendida por la película. Tal y como se describe en el filme, él partía de un concepto de la felicidad más bien materialista e individualista, que cuando choca con la limitación física, resulta incapaz de dar sentido a la vida y al amor, pues ambos estarán siempre marcados por el sufrimiento.

Curiosamente, en septiembre de 2004, el festival de Cine de Venecia ofreció sus dos premios más importantes a una película que defiende el aborto y a otra que promueve la eutanasia.

El León de Oro fue entregado a Vera Drake del director británico Mike Leigh que narra la historia de una mujer que en el Londres de los años cincuenta práctica abortos clandestinos entre mujeres paupérrimas y desesperadas.

El Premio Especial se otorgó a Mar Adentro, El planteamiento de estas películas es distinto, aunque ambas se centran en problemáticas difíciles.

Vera Drake es una película que muestra la historia de una mujer que actúa movida por una mezcla de ignorancia y de ingenuidad. Por este motivo, a pesar de los inevitables problemas éticos que plantea, el director es capaz de no ofender al creyente y de llevarle a alcanzar una mayor toma de conciencia.

Por el contrario, la película de Amenábar es en algunos aspectos inaceptable, pues ofrece una visión del sufrimiento y de la fe que resulta ofensiva para quien piensa de otra manera y para quien vive de otra manera el misterio insondable del dolor, de la muerte y de la eternidad. Mar adentro, antes que una obra de tesis, pretende ser una vindicación de la libertad del hombre para gobernar su destino.

La historia de Ramón Sanpedro, carece de un contrapeso que represente a los millones de atribulados que apuestan por la vida. Estas personas vencen obstáculos y dificultades cada día, viven, respiran, y navegan, en muchos casos, contracorriente y no merecen, encima ser empujados mar adentro y mucho menos que su sufrimiento se use como excusa para ahorrarnos costes, aunque este motivo se oculte siempre bajo una fingida conmiseración humillante: "Tu vida, si tu lo decides, no merece la pena ser vivida". ¿Podrá idearse alguna afirmación que encierre mayor desprecio a la persona?

No sería justo dejar de lado que este planteamiento es desmentido día a día por miles de personas en todo el mundo, totalmente dependientes de otras y muy limitadas físicamente, pero que no han perdido la alegría de vivir y luchar, ni la capacidad de trabajo, ni el sentido solidario, enriquecedor y hasta santificador de su propio dolor.

El entramado de conflictos obviados, deformados o no resueltos enturbian la película, y llevan a replantearse la autenticidad de sus personajes y la verdadera entidad dramática y ética de sus conflictos. Además, asusta que se hable con tal frialdad y ligereza de vidas que no merecen la pena ser vividas, pues a ver quién tipifica jurídicamente ese concepto.


He aquí el testimonio de Olga Bejano, manifestado en un párrafo de su carta escrita del 13 de marzo de 1995:

"Soy tetrapléjica, (conectada a un respirador desde hace 21 años, ha escrito dos libros, por los que ha recibido una Medalla de Oro):

"Creo que, debido a mi situación, puedo hablar viendo el problema desde el centro de la plaza y con el toro delante, no desde la barrera. [...] Me llamo Olga. Padezco una enfermedad neuromuscular grave, desconocida, progresiva y sin ningún tratamiento. [...] Mi vida es, desde hace ocho largos años, malestar físico, obstáculos, limitaciones, problemas hospitalarios, familiares, burocráticos... En una palabra: sufrimiento. Pero este sufrimiento si uno llega, como yo, a entenderlo, es una lección constante que ayuda a madurar y a superarse.

Soy católica, siempre he creído en Dios, en la existencia del alma y en que cuando uno muere no termina ahí su vida. Cuando estuve en coma, tuve la suerte de tener la famosa experiencia del "túnel". Esto transformó mi vida. Desde entonces, no tengo ningún miedo a la muerte, porque sé que cuando uno se va, allí se siente mucho placer y bienestar. [...] Está claro que mi hora no había llegado, y yo no soy quién para alterar el destino y mucho menos los planes de Dios.

Vivimos en una sociedad en la que priman el placer y lo material, pero el sufrimiento y la muerte vienen incluidos en la vida, forman parte de ella. Soy partidaria de luchar, no de "huir" [...] por eso lucharé hasta el final. Respeto y entiendo a los que se dan por vencidos y no creen en nada; pero yo, cuando llegue al "otro lado", quiero tener la sensación de llevar mis deberes cumplidos [...] La mentalidad de que sólo lo biológicamente bueno vale la pena impide conocer grandes realidades humanas: Beethoven compuso sus maravillosos cuartetos hasta el último momento; Tiziano pintaba con casi noventa años, cuando apenas podía sujetar los pinceles. Los defensores de la eutanasia olvidan que cada vida es única e irrepetible y tiene todo el valor posible. Si hubiese una vida sin importancia, ninguna sería importante" .

En resumen, tal como se presenta la película con respecto a la eutanasia, se puede afirmar que confunde, seduce y hasta, a veces, violenta la conciencia y la libertad de las gentes. No son pocos los falsos profetas de la vida «indolora» que exhortan a no aguantar nada en absoluto y a rebelarse contra el menor contratiempo. Según ellos, el sufrimiento, el aguante y el sacrificio son cosas del pasado, antiguallas que la vida moderna habría ya superado totalmente. alguno. Se olvida, como ha señalado A. Cañizares, la alegre noticia del valor y dignidad de la vida. Es una alegato para legalizar la eutanasia, crimen en el que nadie puede cooperar en forma alguna ni consentir.

Bien es cierto que la muerte es siempre un enigma, un fogonazo sobre la precariedad de la vida que se pasa y no vuelve El hombre de hoy, privado muchas veces de referencia a los valores y muy particularmente se su relación ontológica amorosa, se repliega con frecuencia sobre horizontes restringidos y relativos, y no sólo quiere vivir a espaldas de la muerte sino que desea ajustarla a su conveniencia, aunque la inmortalidad física no es una de la cualidades de la naturaleza humana ni de ningún ser vivo, pero él es el único viviente que sabe que ha de morir.

La aceptación de esta realidad indiscutible debe permitirnos entender la muerte como un proceso natural e impulsar un afrontamiento biográfico acorde con nuestras expectativas y planes vitales. El modo de encararse a la muerte es la mejor escuela para enfrentarse con la vida. La muerte nos enfrenta con nuestro final biográfico, con lo inevitable, con lo inmodificable, con lo desconocido. La muerte está tan asociada a la vida, que no es posible entender una sin la otra.

Por eso, la legislación positiva acerca de la eutanasia, significa una falta de sentido humano de la existencia, y es más castrante que la muerte natural. Nadie puede estar obligado a practicar la eutanasia. En el fondo, lo que se discute es el derecho del enfermo a ser ayudado médicamente a suicidarse, olvidando que tanto el personal sanitario como cualquier persona, somos por naturaleza protectores compasivos de la vida. Camús manifestó que sólo hay un problema filosófico verdaderamente importante, el suicido.

Ciertamente el hombre no puede resignarse al hecho de morir porque esto es algo que aplasta y entierra su sed de permanente felicidad. En último término y siguiendo a Pascal, podemos recordar que sólo existen dos clases de personas coherentes: los que gozan de Dios porque creen el Él, y los que le buscan porque no lo poseen. Desde estas orientaciones, la eutanasia se presenta como un camino equivocado para el hombre, una eficacia sin alma, contradictoria con la sed de infinito que todos albergamos .

Esther

 
 Re: Película: Mar Adentro
Autor: Esther Filomena (200.87.194.---)
Fecha:   02-10-05 13:21

El padre Luis de Moya, que esta igualmente cuadrapléjico, se presenta totalmente en contrasentido, de lo que se dice en esta pelicula sentimentaloide, que hace apologia a la eutanasia amparados solamente en un deseo de acabar con el sufrimiento físico, olvidando los principios que deben permanecer en un pueblo que se dice cristiano.



Luis de Moya, "La visita que hice a Ramón Sampedro", Zenit, 9.IX.04

>> Entrevista con Luis de Moya, un sacerdote tetrapléjico que tuvo oportunidad de visitar a Ramón Sanpedro año y medio antes de que éste --también tetrapléjico por un accidente-- se quitara la vida en 1998, una decisión que ha inspirado la película que pretende reavivar el debate sobre la eutanasia, «Mar adentro». Presentada en el Festival de Venecia, la película --dirigida por el cineasta español Alejandro Amenábar-- en una secuencia ridiculiza «la intervención y las palabras de un sacerdote, también él tetrapléjico, metiéndole en los esquemas teóricos, siempre exigentes, de la moral católica, olvidando que ésta pide ser vivida con fe y amor», según constató «Radio Vaticana» el sábado pasado. En esta entrevista concedida a Zenit, Luis de Moya (Ciudad Real, 1953) recuerda el encuentro que tuvo con Ramón Sampedro y se sumerge en la cuestión de la eutanasia desde su condición de tetrapléjico a raíz de un accidente que sufrió hace más de 13 años. Médico y sacerdote, Luis de Moya se ha encargado de distintas capellanías universitarias en la Universidad de Navarra, una labor a la que sigue dedicándose con las limitaciones propias de su estado.

--Hay críticos que han señalado el carácter «caricaturesco», «cruel», «anticatólico» e «históricamente falso» de la escena de la película en la que Ramón Sampedro recibe la visita de un sacerdote también tetrapléjico, cuyas palabras e intervención se «ridiculizan». ¿Conoció usted personalmente a Ramón Sampedro? ¿Podría relatar su encuentro con él?

--Luis de Moya: Si esa situación verdaderamente cómica --que desata la carcajada unánime de la sala--, en la que un supuesto sacerdote jesuita se desgañita --del modo menos razonable posible--, tratando de convencer a un tetrapléjico de su error, fuera una invención de Amenábar, se podría considerar razonable en una película como tantas, que ni pretenden ser históricas ni, mucho menos, recordar un hecho muy conocido que, como es el caso, afecta en primera persona a miles de individuos del país.

No es científicamente imposible, desde luego, que a Ramón Sampedro lo visitara en una furgoneta un jesuita tetrapléjico acompañado de unos jóvenes y que el tenor de lo sucedido fuera tan ridículo como se muestra en la película. En mi opinión, sin embargo es una falsedad, y cómo me gustaría equivocarme por el bien de Alejandro Amenábar. Lo digo porque yo, que no soy jesuita, sino que pertenezco al Opus Dei, y bien lo sabía Ramón Sampedro, sí le visité junto a otras personas desplazándome, como siempre, en mi furgoneta, y tampoco pude subir, como el jesuita, hasta la habitación del enfermo.

Por lo demás, lo que en realidad sucedió es una anécdota contada y publicada por mí en numerosas ocasiones, sobre todo a raíz de la muerte de Ramón Sampedro. Aquél fue mi último contacto con él.


--¿Qué le movió a visitar a Sampedro?

--Luis de Moya: Para cuando tuve la oportunidad de ir Galicia, hacía ya años que nos conocíamos, aunque siempre de modo indirecto, en los medios, por correo o todo lo más en alguna conversación telefónica. En todo caso, ambos teníamos ya un conocimiento bastante preciso de nuestros respectivos puntos de vista sobre la vida y acerca del sentido de la vida en nuestra particular situación.

Mi visita pretendía ser, y de hecho lo fue, de absoluta cordialidad. Hablamos por teléfono a primera hora de la mañana, concretando la cita, en un tono más que amable por su parte, y me aventuré a la visita aún con la duda de si lograría entrar donde él estaba.

Aprovechaba yo una mañana libre en Santiago [de Compostela. Ndr]. Por la tarde tenía la ponencia en el congreso, motivo de mi viaje: «El valor del sufrimiento» (Cf. www.fluvium.org/textos/documentacion/dol01.htm) .


--Ramón Sampedro permaneció en cama 29 años. No utilizaba la silla de ruedas ni salía de su cuarto, a diferencia de otros tetrapléjicos. Desde su experiencia también como tetrapléjico por un accidente, ¿es habitual una reacción de este tipo? ¿Se puede superar este estado anímico? ¿Qué apoyos le parecen necesarios para ello?

--Luis de Moya: El caso de Sampedro, que se negaba a utilizar la silla, es verdaderamente insólito como saben de sobra las personas que tienen alguna relación con el mundo de los lesionados medulares. Especialmente insólito además teniendo en cuenta el nivel de lesión --siendo tetrapléjico muy favorable-- con el que quedó después de su accidente. Ramón tenía una interrupción medular a nivel C-7, según el mismo me confirmó de palabra. Baste decir que con esa lesión, de haber querido, podría haber conducido un coche, como hacen otros muchos.

Me parece que a Ramón Sampedro no le faltó el apoyo humano. Recibió una atención exquisita de su familia, de modo particular por parte de Manuela, su cuñada. Y así se lo manifesté a ella por carta, admirado del buen aspecto del enfermo después de tantos años de evolución.

Pero la decisión de la vida es siempre del sujeto y, no pocas veces, totalmente al margen de influencias, apoyos o estímulos. Pero, ¿Ramón Sampedro --entonces-- era una persona normalmente equilibrada? Él decía que sí. Algunos especialistas, sin embargo, lo ponen en duda.


--Según transmite la película, Ramón Sampedro consideraba su vida indigna de ser vivida. ¿Qué opina al respecto?

--Luis de Moya: Es indudable --me parece que puedo decirlo con fundamento tras nuestros reiterados encuentros-- que él pensaba demasiado, no sé si casi de modo exclusivo, en lo que había perdido. No es la movilidad, como es evidente, lo más noble y grandioso que tiene la persona. Lo que nos caracteriza en cuanto hombres no se pierde con el movimiento. Las consecuencias negativas de quedar tetrapléjico no disminuyen para nada la humanidad del sujeto ni quedan más lejos que antes, tras ese accidente fatal, los ideales de realización de la persona.

A mí me resultaba tan evidente ser el de siempre que, aunque era bien consciente de mis nuevas limitaciones y de la permanente necesidad de ayuda, no me sentía frenado en absoluto para plantearme objetivos, para exigirme en el rendimiento del tiempo, para incorporar algunos aprendizajes nuevos que me serían muy útiles en lo sucesivo. Este modo de proceder, como bien presuponía antes de ponerme a ello, me sigue haciendo ser feliz cada día.


--Usted es sacerdote católico. ¿Por qué la Iglesia está a favor de la vida, aún en condiciones «desesperadas»?

--Luis de Moya: A la luz de la fe, por consiguiente, para cualquier católico coherente, somos hijos de Dios. La certeza de nuestra filiación divina nos lleva a la persuasión de que jamás nos veremos en una situación imposible. Es más, cualquier momento y circunstancia de nuestra vida, puede y debe ser ocasión para amar a Dios y, por tanto, de verdadera grandeza personal y de alegría.

Como es lógico, hablo de coherencia, es decir, de vida de fe. De un comportamiento cotidiano que manifiesta que, en la práctica, Dios es lo primero y más importante según los criterios de la Iglesia Católica.


--Y la libertad personal, ¿qué papel juega aquí? ¿No es uno libre de decidir el final de la propia vida o de ayudar a que otros mueran por razones «de humanidad»?

--Luis de Moya: Me parece bastante evidente que no. Uno, si quiere, en cualquier momento puede acabar con su vida o, en su caso, inducir a que otros pongan fin a sus días. Sin embargo, no es igualmente razonable escoger esa opción a la de respetar la propia vida hasta su fin natural.

No sería razonable tampoco forzar las cosas para mantener la vida de un modo artificioso y precario a costa de utilizar medios desproporcionados en el caso. La vida humana está destinada de suyo a terminar el tiempo.

Sin embargo, siendo nuestra vida una realidad que nos trasciende --ninguno hemos decidido vivir ni vivir como personas-- en su propia grandiosidad y misterio, se nos presenta de modo natural como una realidad merecedora del máximo respeto. ¿Quién soy yo para terminar con una vida? En todo caso, por así decir, para que no haya dudas se nos dijo: «No matarás».

Por razones «de humanidad» ayudo a morir, debo ayudar a morir, que no matar por evitar dolor. El dolor es algo unido de modo inevitable a nuestra existencia. Así, ayudar a morir supone acompañar, consolar, utilizar los calmantes apropiados, aunque en ocasiones sin pretenderlo lleguen a anticipar el momento de la muerte y, sobre todo, estimulando siempre a la esperanza con la convencida seguridad de una Vida mejor después.


--Hay personas que se suicidan, y los motivos son muy diversos. ¿Cree que el caso de Ramón Sampedro se utiliza simplemente en una apología de la eutanasia? Al fin y al cabo, él no era un enfermo terminal, sino alguien sin deseos de vivir en sus circunstancias.

--Luis de Moya: En mi opinión parece muy claro que se utiliza su triste historia en un intento de trivializar la eutanasia y de ese modo preparar el terreno para su próxima legalización. No pienso invertir ni 1 euro en la película y recomiendo a los demás otro tanto, a menos que quieran invertir en la contemplación de una articulada y sentimental cascada de mentiras.

Administrar la muerte a voluntad del paciente pudiera parecer en una primera y superficial observación un acto de máximo respeto a su libertad. Eso sostienen bastantes partidarios de la eutanasia. Sin embargo, únicamente parece lógico que esté a nuestra disposición la vida animal. De hecho, tratamos al otro como a un animal cuando nos permitimos acabar con su vida (tanto da si es con su voluntad): como al típico caballo de carreras con la pata rota que ya no podrá ser nunca el mismo.

Y, a fin de cuentas, los deseos de alguien los consentimos sólo cuando son correctos, no en cualquier caso. Y desear morir a toda costa nunca será correcto.


--¿Le preocupa el impacto que puede tener la película, especialmente en los 35.000 parapléjicos, tetrapléjicos y lesionados medulares que viven en España?

--Luis de Moya: No es eso lo que me preocupa. Los lesionados medulares, así como los discapacitados en general, tienen muy madurada su convicción acerca de la vida y de su sentido: la influencia de la película en ellos será nula.

Me preocupa más bien la influencia en la sociedad en general: en la gran mayoría de ciudadanos que, ajenos en principio al trance y al dolor de una vida terminal, imbuidos por la falsedad que empapa toda la historia que nos cuenta Amenábar, concluyan que la eutanasia es lo más razonables para casos como el de Sampedro.


--¿Qué consecuencias prevé de una eventual regulación de la eutanasia en España?

--Luis de Moya: Si la eutanasia se legaliza en España, me imagino que al poco tiempo surgirán centros «especializados» como en otros países. Serán, en fin, lo correspondiente en el caso del aborto a las clínicas tipo «Dator» (en Madrid. Ndr), en las que asimismo únicamente se producen muertes. «Profecías» acerca de estos centros tenemos ya desde hace años (Cf. www.muertedigna.org/textos/euta31.html).

La inseguridad de los enfermos crónicos y de los ancianos que ya no pueden cotizar les llevará a huir a otros países, como hacen por ejemplo los holandeses. No olvidemos que está demostrado por estudios oficiales, concretamente en Holanda, que la tercera parte de las muertes por eutanasia se producen sin consentimiento del paciente. Existen estudios, como el del profesor José Miguel Serrano Ruiz-Calderón, de la Universidad Complutense de Madrid, «Eutanasia y vida dependiente», que demuestran el alto grado de desprotección ante la ley que padecen los que dependen de otros para vivir. Y esto por muy estricta que pretenda ser la ley.

Como contrapartida «favorable», aparte de la comodidad de no tener que atender al discapacitado, que podría echarse de menos en algún caso, está ante todo en el importante ahorro presupuestario de las pensiones que el Estado ya no tiene que pagar.


--No se necesita ser creyente para que muchas personas con graves limitaciones físicas se aferren a la vida y luchen por mejorarla. ¿Qué añade la fe a una persona enferma o con incapacidades?

--Luis de Moya: Son, en efecto, muchos los no creyentes con ideales humanos y con logros importantes en la vida. Sin embargo, el cristiano puede dar por su fe una relevancia muy singular a su contradicción y al plus de esfuerzo que le supone el solo hecho de vivir en sociedad. La persona de fe es capaz de contemplar la Cruz redentora de Cristo presente de modo singular en su vida y, por lo tanto, es capaz de valorar el sentido de su sufrimiento (Cf. «El valor del sufrimiento»). Lo del cristiano es el optimismo. Apoyado en el poder y bondad de su Padre Dios no tiene miedo a la vida ni miedo a la muerte.


--Nadie está libre de limitaciones o de perder capacidades, sufrir la privación de sentidos (vista, oído, habla), e incluso las que imponga la propia vejez. ¿Nos da miedo vivir?

--Luis de Moya: Nos da miedo el dolor, inseparable de suyo de la vida. Querríamos una vida humana, para empezar, sin sufrimiento alguno y, a continuación, conformada al gusto de nuestras ocurrencias. Ese deseo de bien sensible es bueno, normal y connatural al hombre. La simple razón humana y más todavía la fe nos enseñan, sin embargo, que los bienes materiales no tienen capacidad para saciar a los hombres. Pero existe toda una corriente ideológica, bien conocida y dominante en amplios sectores de la sociedad, que nos repite de mil modos que basta con lo sensible si es a la medida del gusto personal para ser completamente feliz. Son también lógicamente los partidarios de la eutanasia.


--¿Cuáles son las «parálisis» más importantes que sufre hoy el hombre y la sociedad?

--Luis de Moya: Posiblemente nunca como hoy se habló tanto de amor y no sé si en otros tiempos se pudo ignorar más su genuino sentido. Cuando amor se identifica a efectos prácticos con sentimiento y placer; cuando todo sufrimiento es para evitar; cuando amor y sufrimiento serían incompatibles, contradictorios; entonces resulta imposible para bastantes entender aún hoy, como hace veinte siglos, la «locura» de Amor de «Cristo crucificado, escándalo para los judíos, necedad para los gentiles; pero para los llamados, judíos y griegos, fuerza de Dios y sabiduría de Dios. Porque lo necio de Dios es más sabio que los hombres, y lo débil de Dios es más fuerte que los hombres». Así se expresaba san Pablo, como digo, hace 2000 años.

Esther

 
 Re: Película: Mar Adentro
Autor: Maru Courtney (68.101.244.---)
Fecha:   02-10-05 16:18


TITULO ORIGINAL Mar adentro
© owned by Studio
AÑO 2004
DURACIÓN 125 min
PAÍS
DIRECTOR Alejandro Amenábar
GUIÓN Alejandro Amenábar
MUSICA Alejandro Amenábar
FOTOGRAFÍA Javier Aguirresarobe
REPARTO Javier Bardem, Belén Rueda, Lola Dueñas, Mabel Rivera, Clara Segura, Joan Dalmau, Jose María Pou, Celso Bugallo, Frances Garrido
PRODUCTORA Sogecine / Himenóptero / UGC Images / Eyescreen
GÉNERO Y CRÍTICA 2004: Venecia: León de Plata (Premio Especial del Jurado). Copa Volpi al mejor actor (Javier Bardem). 2004: Premios del Cine Europeo: Mejor Director, Mejor Actor protagonista (Javier Bardem). 2004: Globo de Oro Mejor Película extranjera. 14 Premios Goya / Drama / SINOPSIS: Ramón (Javier Bardem) lleva casi treinta años postrado en una cama al cuidado de su familia. Su única ventana al mundo es la de su habitación, junto al mar por el que tanto viajó y donde sufrió el accidente que interrumpió su juventud. Desde entonces, su único deseo es terminar con su vida dignamente. La llegada de dos mujeres alterará su mundo: Julia (Belén Rueda), la abogada que quiere apoyar su lucha y Rosa (Lola Dueñas), una vecina del pueblo que intentará convencerle de que vivir merece la pena. La luminosa personalidad de Ramón termina por cautivar a ambas, que tendrán que cuestionar como nunca antes los principios que rigen sus vidas. Él sabe que sólo la persona que de verdad le ame será la que le ayude a realizar ese último viaje. (FILMAFFINITY)
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Basada en hechos reales, "Mar adentro" narra la historia de Ramón Sampedro, un hombre tetrapléjico que durante 25 años luchó para conseguir una muerte digna y cuyo caso desencadenó un gran debate social. Prohibida la eutanasia en España, Sampedro acudió varias veces a los tribunales expresando su deseo de morir legalmente, pero fue inútil. El joven pero consagrado director Alejandor Amenábar lleva ahora su dramática historia al cine, consiguiendo excelentes críticas, multitud de premios y un enorme éxito de taquilla. (FILMAFFINITY)
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Hermosa y conmovedora, maravillosamente narrada, "Mar Adentro" destila sensibilidad, veracidad y talento. Bardem cautiva con una interpretación que estremece a golpe de voz y miradas. Belén Rueda supone un feliz descubrimiento, y el resto del reparto deslumbra por su realismo. La dirección es suave, tierna, enriquecida por multitud de pequeños detalles. En definitiva: "Mar adentro" es una película imprescindible. A mí me emocionó por su inteligencia y sutileza. Supongo que como a todos. A Ramón Sampedro, en cambio, la que de verdad le gustaría sería la secuela. (Pablo Kurt: FILMAFFINITY)
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"Mar adentro es de las películas más estremecedoras que he visto en mucho tiempo. Amenabar también consigue que te rias en medio de la tragedia de Ramón Sampedro. Todo es magistral en una película que sale del corazón. Javier Bardem está más allá del elogio, pero Belén Rueda y los secundarios también." (Carlos Boyero: Diario El Mundo)
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"Magnífica, vital, llena de un hirviente sentido del humor y de una refrescante idea de vivir" (E. Rodríguez Marchante: Diario ABC)
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"Hermosa, excepcional, inteligente, arriesgada y narrativamente muy hábil" (Diego Galán: Diario El País)
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"El film fracasa en transmitir la experiencia de terror claustrofóbico de un hombre que tituló su libro 'Cartas desde el infierno'. (...) "The Sea Inside" presenta una paradoja. Nada ambigua en su defensa de la eutanasia por un lado, presenta a un Ramón que insufla a los que le rodean un alto sentido de las posibilidades de la vida. Mr. Bardem, crea un complicado personaje, imprevisible e ingenioso, con alma de poeta." (Stephen Holden: The New York Times)
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"Una experiencia tremendamente conmovedora, desde la poderosa actuación de Javier Bardem hasta la evocadora banda sonora, compuesta por el director Alejandro Amenábar" (Claudia Puig: USA Today)
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WEB OFICIAL de mar-adentro

Que El Espiritu Santo nos Ilumine a TODOS!

 
 Re: Película: Mar Adentro
Autor: Maru Courtney (68.101.244.---)
Fecha:   02-11-05 13:23

Autor: Juan Eustaqio (80.58.19.44)
Fecha: 02-11-05 13:11

Es una película estupenda que ayuda a descubrir lo hermoso que es vivir aunque ciertos sectores extremistas de nuestra querida Iglesia como el OPUS no la entiendan yo invito a todos los que puedan a verla y que se formen su propia opinión

pepy

Que El Espiritu Santo nos Ilumine a TODOS!

 
 Re: Película: Mar Adentro
Autor: Esther Filomena (200.87.194.---)
Fecha:   02-11-05 17:16

Una pelicula estupenda?????

Cuando hace burla de la Iglesia?

Una pelicula que hace apologia de la eutanasia?


Perdon, pero que clase de catolicos somos? No entiendo.

Esther

 
 Re: Película: Mar Adentro
Autor: Ada (201.129.174.---)
Fecha:   02-11-05 17:39

Estimada en Cristo Esther:

No es otra cosa que Ignorancia culpable...

Y es que como Católicos tenemos el deber de informarnos sobre lo que opina nuetra Iglesia y asi poder emitir juicios libres (sobre esos temas).

Comparto este artículo que encotre en el sitio Vida Humana, del Doctor. Vicente Antonio Costa:

Dentro de los debates éticos en la profesión médica, la eutanasia goza de una singular actualidad. Después de años, una gran literatura médica ha sido publicada a favor y en contra. La discusión gira alrededor de la tensión entre los imperativos éticos para aliviar el sufrimiento, particularmente en pacientes terminales quienes toman una decisión consciente de finalizar sus vidas, y la proscripción contra la participación del médico y otros profesionales de la salud en el control de una vida.

El tema no es nuevo, a finales de 1939 se encontraba en la Clínica Pediátrica Universitaria de Leipzig, dirigida entonces por el profesor doctor Catel, un niño ciego y subnormal con sólo dos extremidades. Su abuela dirigió una solicitud a Hitler para garantizarle la llamada "mercy killing" o muerte por compasión.

Hitler envió a su médico particular, el doctor Brandt, quien, tras una consulta con el doctor Catel, autorizó la aplicación en ese caso de la eutanasia.

El 18 de agosto de 1939 se dispuso la obligación de declarar los recién nacidos con defectos físicos. Tres peritos de la máxima solvencia, entre ellos el doctor Catel, decidían la muerte o la vida del niño y extendían una autorización, fundándose en el formulario de las declaraciones. Los médicos de los 21 departamentos pediátricos de Alemania habían sido instruidos verbalmente de que este escrito otorgaba la autorización para matar al niño. Se calcula en unos 5,000 el número de niños exterminados, mediante la administración de morfina o luminal. Poco después, Hitler dictaba las normas legales que legitimaban en el ordenamiento jurídico de la Alemania Nacional Socialista, la eutanasia.

Por primera vez en la historia, la autoridad política emanada de unas elecciones rigurosamente democráticas aprobaba la supresión de "vidas humanas sin valor", que permitió la puesta marcha de la llamada Acción T-4, programa nazi de implantación de la eutanasia.

Las razones de su aprobación fueron motivos supuestamente "humanitarios", muy parecidos a los que se alegan en la actualidad. Era el inicio de un vasto plan de exterminio quo arrojó un saldo de seis millones de vidas y el único precedente legal -bueno, es hoy recordarlo- las iniciativas parlamentarias que pretenden actualmente, en algunos países de Europa y América, despenalizar la eutanasia en determinados supuestos.

La eutanasia, es la terminación deliberada de la vida de un paciente en orden a prevenir posteriores sufrimientos. Es decir, se entiende como acción u omisión que por su naturaleza o en la intención, causa la muerte, con el fin de eliminar cualquier dolor.

Es bueno detenerse aquí; dado que el debate se plantea desde en equívocos y muchas veces con una terminología que oculta el verdadero carácter del acto. Así, conceptos como "derecho a disponer de la propia vida", "derecho a una muerte digna", "morir con dignidad", ocultan el intento de dignificar el suicidio y la cooperación homicida con el suicida.

El simplismo con que suele plantearse a la opinión pública un tema tan complejo, lleva a dudar del valor real de las abundantes encuestas a favor de la eutanasia que esgrimen sus partidarios, y cuyo objetivo es crear la falsa imagen de una "amplia demanda social". Como la terminología empleada es muy confusa, incluso para los entendidos, hay fundadas sospechas de que el encuestado contesta muchas preguntas tal como el encuestador pretendía. Me pregunto si no estaremos ante una campaña de marketing tendiente a crear una opinión pública favorable, técnica que en países, llámense desarrollados, ha sido muy útil en las campañas proaborto.

Ahora, analicemos los argumentos esgrimidos para su legalización:

1) La primera es la razón de la libertad o autonomía: cada persona tendría derecho a controlar su cuerpo y su vida incluso su muerte.

2) La segunda, estima que la vida del paciente puede carecer de valor según criterios objetivos: dolores insoportables, estado terminal, como irreversible, senilidad avanzada, situación de grave postración física o psíquica. Aquí la elección del paciente puede ser una confirmación del juicio objetivo, pero en el caso de que no expresara su parecer el médico o los familiares pueden interpretar en vez del paciente su supuesto deseo de no permanecer vivo en tales condiciones.

Por tanto, lo que justifica aquí el homicidio por piedad no es la voluntad autónoma del paciente, sino el presunto amor compasivo del médico.

Estas actitudes corresponden a dos visiones de la ética médica muy difundidas actualmente: la escuela de la compasión y la escuela de la autonomía. A pesar de sus diferencias, ambas coinciden en negar que la medicina sea intrínsicamente una profesión moral con principios que puedan poner límites a lo que los médicos o enfermos consideran subjetivamente más conveniente.

Vale la pena recordar aquí el juramento hipocrático por los valores éticos que encierra: "Jamás proporcionaré a persona alguna un remedio mortal, si me lo pidiese, ni haré sugestión alguna en tal sentido; tampoco suministraré a mujer alguna un remedio abortivo. Viviré y ejerceré mi arte en santidad y pureza" (siglo V a.c.)

Vale preguntarse: ¿la sociedad ha cambiado tanto como para perder esa actitud de respeto ante la vida y la muerte?; ¿cual será el nuevo código de ética por el jurarán nuestros graduados?; ¿por qué se exalta la dignidad humana y en los hechos se le denigra?; ¿es éticamente neutra la profesión médica?

Según la primera escuela, la medicina es moralmente neutral y sólo se usa bien cuando se adapta a los deseos del paciente. Según la segunda escuela, lo que hace éticamente buenas las acciones del médico no es la voluntad del paciente, sino el motivo filantrópico y compasivo del doctor, no en cuanto profesional sino en cuanto ser humano.

Sin embargo: ¿cómo se puede probar de un modo objetivo que un médico ha matado a un paciente por compasión?; ¿qué se entiende por sufrimientos intolerables?; ¿cómo se puede determinar la validez del consentimiento, cuando en el contexto emocional que rodea al paciente pueden darse distintos grados de miedo, ansiedad y depresión? La petición del paciente no es necesariamente una base firme, porque es sabido que en realidad, pedir la muerte a menudo significa algo más: puede ser una petición de ayuda y compresión ¿Quién sería el encargado de matar al enfermo? En caso de ser el médico, esto desvirtuaría la esencia de su profesión llamativamente con aquellos que por su situación, necesitan tener más confianza en él ¿Cuál es el caso límite que plantea tal recurso humanitario? Enfermos terminales, se dice en un principio, pero sus defensores ocultan sus verdaderos propósitos, ya que son partidarios de aplicar también la eutanasia a determinados enfermos no terminales; adultos con incapacidades mentales, esclerósis múltiple, paraplejía, anomalías neuromusculares, etcétera. ¿Esto no nos hace recordar alguna época pasada?

Hoy en día es necesario afirmar, que la medicina no se opone al cese del tratamiento cuando sólo sirve para prolongar la muerte, ni al uso de ciertas medidas para aliviar el sufrimiento, aunque tengan como inevitable consecuencia abreviar la vida.

Los médicos nunca deben provocar la muerte; la medicina no está para eso, aunque alguna ley lo permitiera o sea solicitado por el paciente, su familia o un comité de cuidados hospitalitarios.

Una muerte digna encuentra respuesta, no en la legalización de la eutanasia, sino en el desarrollo y difusión de cuidados paliativos, tratando de eliminar el sufrimiento y no al ser humano que sufre, compartiendo sus temores e incertidumbres, en la actitud solidaria de sus familias hasta sus últimos momentos.

Nada ni nadie puede autorizar la muerte de un ser humano inocente, sea feto o embrión, niño o adulto, anciano, enfermo incurable o agonizante. Nadie, además, puede pedir ese gesto homicida para sí mismo o para otros confiados a su responsabilidad, ni puede consentirlo explícitamente o implícitamente. Ninguna autoridad puede legítimamente imponerlo ni permitirlo. Se trata de una ofensa a la dignidad de la persona humana, de un crimen contra la vida.

 
 que piensa la Iglesia Catolica de la eutanasia:
Autor: Ada (201.129.174.---)
Fecha:   02-11-05 17:53

La encíclica Evangelium vitae del Papa Juan Pablo II, 25 de marzo de 1995.

¿Qué dice exactamente la encíclica Evangelium Vitae sobre la eutanasia?

La encíclica afirma que "la eutanasia es una grave violación de la ley de Dios, en cuanto eliminación deliberada y moralmente inaceptable de la persona humana. Esta doctrina se fundamenta en la ley natural y en la Palabra de Dios escrita; es transmitida por la Tradición de la Iglesia y enseñada por el Magisterio ordinario y universal. Semejante práctica conlleva, según las circunstancias, la malicia propia del suicidio o del homicidio" (n. 65).

¿Cómo define la encíclica la eutanasia?

La encíclica define la eutanasia como "adueñarse de la muerte, procurándola de modo anticipado y poniendo así fin dulcemente a la propia vida o a la de otros" (n. 64) o, más propiamente, "en sentido verdadero y propio se debe entender (la eutanasia como) una acción o una omisión que por su naturaleza y en la intención causa la muerte, con el fin de eliminar cualquier dolor. La eutanasia se sitúa, pues, en el nivel de las intenciones o de los métodos usados" (n. 65).

¿Por qué la Iglesia condena la eutanasia si muchas veces parece una medida de solidaridad hacia los enfermos que sufren sin remedio y están sometidos a tratamientos inhumanos?

La encíclica aborda este problema cuando se refiere al ensañamiento terapéutico. Afirma que la eutanasia debe distinguirse de la "decisión de renunciar al ensaña miento terapéutico, o sea, ciertas intervenciones médicas ya no adecuadas a la situación real del enfermo, por ser desproporcionadas a los resultados que se podrían esperar o, bien, por ser demasiado gravosas para él o su familia. En estas situaciones, cuando la muerte se prevé inminente e inevitable, se puede en conciencia renunciar a unos tratamientos que procurarían únicamente una prolongación precaria y penosa de la existencia, sin interrumpir sin embargo las curas normales debidas al enfermo en casos similares. Ciertamente, existe la obligación de curarse y hacerse curar, pero esta obligación se debe valorar según las circunstancias concretas; es decir, hay que examinar si los medios terapéuticos a disposición son objetivamente proporcionados a las perspectivas de mejoría. La renuncia a medios extraordinarios o desproporcionados no equivale al suicidio o a la eutanasia; expresa más bien la aceptación de la condición humana ante la muerte" (n. 65).

¿Pero, entonces, no se puede aliviar el dolor del enfermo, aunque esto suponga acortarle la vida?

La encíclica apunta que “en la medicina moderna van teniendo auge los llamados cuidados paliativos , destinados a hacer más soportable el sufrimiento en la fase final de la enfermedad y, al mismo tiempo, asegurar al paciente un acompañamiento humano adecuado. En este contexto aparece, entre otros, el problema de la licitud del recurso a los diversos tipos de analgésicos y sedantes para aliviar el dolor del enfermo, cuando esto comporta el riesgo de acortarle la vida.

En efecto, si puede ser digno de elogio quien acepta voluntariamente sufrir renunciando a tratamientos contra el dolor para conservar la plena lucidez y participar, si es creyente, de manera consciente en la pasión del Señor, tal comportamiento “heroico” no debe considerar se obligatorio para todos. Ya Pio XII afirmó que es lícito suprimir el dolor por medio de narcóticos, a pesar de tener como consecuencia limitar la conciencia y abreviar la vida, si no hay otros medios y si, en tales circunstancias, ello no impide el cumplimiento de otros deberes religiosos y morales.

En efecto, en este caso no se requiere ni se busca la muerte, aunque por motivos razonables se corra ese riesgo. Simplemente se pretende mitigar el dolor de manera eficaz, recurriendo a los analgésicos puestos a disposición por la medicina. Sin embargo, “no es lícito privar al moribundo de la conciencia propia sin grave motivo”: acercándose a la muerte, los hombres deben estar en condiciones de poder cumplir sus obligaciones morales y familiares y, sobre todo, deben poderse preparar con plena conciencia al encuentro definitivo con Dios“ (n. 65).

¿Cuál es la realidad más profunda de la eutanasia?

La eutanasia "en su realidad más profunda, constituye un rechazo de la soberanía absoluta de Dios sobre la vida y sobre la muerte, proclamada así en la oración del antiguo sabio de Israel: Tú tienes el poder sobre la vida y sobre la muerte, haces bajar a las puertas del Hades y de allí subir (Sab. 16,13 y cfr. Tob. 13,2) “ (n. 66).

¿Dice algo la encíclica Evangelium Vitae acerca de las personas que colaboran con la eutanasia?

La encíclica emplea palabras muy claras para referirse a las diversas formas de colaboración con la eutanasia. Dice textualmente:

“Compartir la intención suicida de otro y ayudarle a realizarla mediante el llamado “suicidio asistido” significa hacerse colaborador, y algunas veces autor en primera persona, de una injusticia que nunca tiene justificación, ni siquiera cuando es solicitada. “No es lícito -escribe con sorprendente actualidad San Agustín- matar a otro, aunque éste lo pida y lo quiera y no pueda ya vivir... para librar, con un golpe, el alma de aquellos dolores, que luchaba contra las ligaduras del cuerpo y quería desasirse”. La eutanasia, aunque no esté motivada por el rechazo egoísta de hacerse cargo de la existencia del que sufre, debe considerarse como una falsa piedad, más aún, como una preocupante “perversión” de la misma. En efecto, la verdadera “compasión” hace solidarios con el dolor de los demás, y no elimina a la persona cuyo sufrimiento no se puede soportar”.

“El gesto de la eutanasia aparece aún más perverso si es realizado por quienes -como los familiares- deberían asistir con paciencia y amor a su allegado, o por cuantos -como los médicos-, por su profesión específica, deberían cuidar al enfermo incluso en las condiciones terminales más penosas”.

“La opción de la eutanasia es más grave cuando se configura como un homicidio que otros practican en una persona que no la pidió de ningún modo y que nunca dio su consentimiento. Se llega además al colmo del arbitrio y de la injusticia cuando algunos, médicos o legisladores, se arrogan el poder de decidir sobre quién debe vivir o morir. Así, se presenta de nuevo la tentación del Edén: ser como Dios “conocedores del bien y del mal” (Gn 3,5). Sin embargo, sólo Dios tienen el poder sobre el morir y el vivir: “Yo doy la muerte y doy la vida” (Dt 32, 39; cf. 2R 5,7; 1S 2,6). El ejerce su poder siempre y sólo según su designio de sabiduría y de amor. Cuando el hombre usurpa este poder, dominado por una lógica de necedad y de egoísmo, lo usa fatalmente para la injusticia y la muerte. De este modo, la vida del más débil queda en manos del más fuerte; se pierde el sentido de la justicia en la sociedad y se mina en su misma raíz la confianza recíproca, fundamento de toda relación auténtica entre las personas” (n. 66).

¿Cuáles deben ser, según la encíclica, las actitudes del cristiano ante el sufrimiento y la muerte?

La encíclica nos dice que, frente a la cultura de la muerte, “bien diverso es, en cambio, el camino del amor y de la verdadera piedad, al que nos obliga nuestra común condición humana y que la fe en Cristo Redentor, muerto y resucitado, ilumina con nuevo sentido. El deseo que brota del corazón del hombre ante el supremo encuentro con el sufrimiento y la muerte, especialmente cuando siente la tentación de caer en la desesperación y casi de abatirse en ella, es sobre todo aspiración de compañía, de solidaridad y de apoyo en la prueba. Es petición de ayuda para seguir esperando, cuando todas las esperanzas humanas se desvanecen“ (n. 67).

Los derechos del enfermo moribundo

El derecho a una muerte digna incluye:

1. El derecho a no sufrir inútilmente.

2. El derecho a que se respete la libertad de su conciencia.

3. El derecho a conocer la verdad de su situación.

4. El derecho a decidir sobre sí mismo y sobre las intervenciones a que se le haya de someter.

5. El derecho a mantener un diálogo confiado con los médicos, familiares, amigos y sucesores o compañeros en el trabajo.

6. El derecho a recibir asistencia espiritual.

 
 Re: Película: Mar Adentro
Autor: Luis Enrique Lazcano F (201.134.126.---)
Fecha:   02-14-05 14:36

Y para rematar, el libro de Maria Simma (que trata de revelaciones privadas) "Ayudennos a salir de aqui", menciona que los medicos que ayuden a suicidarse a pacientes (o sea a aplicar la eutanasia), tendrán que sufrir en el Purgatorio, si lo alcanzan, además de sus culpas temporales, los sufrimientos que en vida debieron sufrir sus pacientes para purificarlos, ya que cortaron de tajo esa vida.

Acepto, son revelaciones privadas y la Iglesia no obliga a creer en ellas, pero es para pensarlo no?

 
 Re: que piensa la Iglesia Catolica de la eutanasia:
Autor: Maru Courtney (68.101.244.---)
Fecha:   02-14-05 15:17

Presento aquí varios puntos recogidos de la enseñanza de S.S. Juan Pablo II del 20-III-04

Siento el deber de reafirmar con vigor que el valor intrínseco y la dignidad personal de todo ser humano no cambian, cualesquiera que sean las circunstancias concretas de su vida. Un hombre, aunque esté gravemente enfermo o se halle impedido en el ejercicio de sus funciones más elevadas, es y será siempre un hombre; jamás se convertirá en un "vegetal" o en un "animal".

También nuestros hermanos y hermanas que se encuentran en la condición clínica de "estado vegetativo" conservan toda su dignidad humana. La mirada amorosa de Dios Padre sigue posándose sobre ellos, reconociéndolos como hijos suyos particularmente necesitados de asistencia.

Por tanto, el enfermo en estado vegetativo, en espera de su recuperación o de su fin natural, tiene derecho a una asistencia sanitaria básica (alimentación, hidratación, higiene, calefacción, etc.), y a la prevención de las complicaciones vinculadas al hecho de estar en cama. Tiene derecho también a una intervención específica de rehabilitación y a la monitorización de los signos clínicos de eventual recuperación.

En particular, quisiera poner de relieve que la administración de agua y alimento, aunque se lleve a cabo por vías artificiales, representa siempre un medio natural de conservación de la vida, no un acto médico. Por tanto, su uso se debe considerar, en principio, ordinario y proporcionado, y como tal moralmente obligatorio, en la medida y hasta que demuestre alcanzar su finalidad propia, que en este caso consiste en proporcionar alimento al paciente y alivio a sus sufrimientos.

La valoración de las probabilidades, fundada en las escasas esperanzas de recuperación cuando el estado vegetativo se prolonga más de un año, no puede justificar éticamente el abandono o la interrupción de los cuidados mínimos al paciente, incluidas la alimentación y la hidratación. En efecto, el único resultado posible de su suspensión es la muerte por hambre y sed. En este sentido, si se efectúa consciente y deliberadamente, termina siendo una verdadera eutanasia por omisión.

Por otra parte, es conocido el principio moral según el cual incluso la simple duda de estar en presencia de una persona viva implica ya la obligación de su pleno respeto y de la abstención de cualquier acción orientada a anticipar su muerte.

Ante todo, es preciso sostener a las familias que han tenido a un ser querido afectado por esta terrible condición clínica. No se las puede dejar solas con su pesada carga humana, psicológica y económica.

Que El Espiritu Santo nos Ilumine a TODOS!

 
 Re: que piensa la Iglesia Catolica de la eutanasia:
Autor: Maru Courtney (68.101.244.---)
Fecha:   02-14-05 15:20

--¿Qué dijo el Papa en su discurso sobre la alimentación y la hidratación artificiales para pacientes en estado vegetativo persistente o en ausencia de reacción como consecuencia de un estado de coma?

--Sullivan: La alimentación e hidratación artificiales comienzan como parte de un recorrido de recuperación de un paciente en un contexto en el que los doctores no están seguros de la diagnosis o de la prognosis del mismo paciente.

Después de seis o doce meses, depende del caso de ausencia de reacción como consecuencia de un estado de coma, la probabilidad de recuperación es cada vez más remota. Es en este contexto cuando surge la cuestión sobre si hay que continuar o no con la alimentación e hidratación artificiales.

El discurso del Papa establece que la alimentación e hidratación artificiales «se considera, en línea de principio, ordinaria y proporcionada, y como tal moralmente obligatoria, en la medida en que demuestre alcanzar su propia finalidad». En este caso, el objetivo es «procurar alimento al paciente y disminución de sus sufrimientos».

Que El Espiritu Santo nos Ilumine a TODOS!

 
 Re: Película: Mar Adentro
Autor: Maru Courtney (68.101.244.---)
Fecha:   03-01-05 23:14

Luis Fernando...por aca estamos platicando de esta pelicula.

Que El Espiritu Santo nos Ilumine a TODOS!

 
 Re: Película: Mar Adentro
Autor: Maru Courtney (68.101.244.---)
Fecha:   03-01-05 23:15

Autor: Luis Fernando (81.61.250.---)
Fecha: 03-01-05 20:19

El Cine y la Sociedad
Luis Fernando Pérez Bustamante

La ceremonia anual de entrega de los Oscars ha tenido lugar el último fin de semana del mes de febrero. Cumpliéndose los pronósticos ha sido premiada con el Oscar al mejor film en lengua no inglesa la película española "Mar adentro", que trata sobre el caso real de un español tetrapléjico al que le ayudaron a suicidarse tomándose agua con cianuro. Cuando uno observa lo que se ha producido en España desde el estreno de la película es casi imposible llegar a la conclusión de que, ni el momento de su estreno, ni la forma y el fondo de su contenido han sido "casuales".

Hay películas cuyo objetivo es meramente entretener, pero también las hay con una intencionalidad clara, que buscan indiscutiblemente crear una reacción en el tejido de la sociedad a la que se dirigen. Eso lleva pasando desde hace mucho tiempo, pues desde los nazis hasta los norteamericanos, pasando por el franquismo y llegando hasta el progresismo actual que quiere apropiarse como sea del alma de Occidente, el cine ha sido instrumento de propaganda ideológica. Y si, como es el caso, una causa concreta encuentra a un buen director y a unos buenos actores que la lleven a la pantalla grande, el éxito mediático está asegurado y la sociedad entera da un paso más hacia donde la quieren llevar determinados creadores de opinión. Ese poder mediático e incluso proselitista del cine, realmente poderoso cuando dicho medio se convierte verdaderamente en el séptimo arte, puede ser usado para el bien o para el mal.

Cuando se estrenó “La Pasión” se estremecieron los cimientos el edificio formado por toda esa farándula de progres, ateos, agnósticos y laicistas comprometidos en una cruzada contra el cristianismo. Sabían que aquella película, aunque desde luego no fue hecha contra nadie, era un misil dirigido a los cimientos de dicho edificio porque podía servir para avivar un fuego espiritual en mucha gente cuya alma estaba congelada o paralizada por el ambiente pro-hedonista en el que nos toca vivir en Occidente desde hace unas cuantas décadas.

“Mar adentro” es un misil contra el valor sagrado de la vida, la cual es secuestrada bajo el eufemismo de la "muerte dulce". No deja de ser curioso que ambas películas traten sobre la muerte. Una muerte que sirve para redimir a toda la humanidad a través del sufrimiento vicario del Hijo de Dios. Otra que se presenta como la huida del sufrimiento psicológico hacia una destino que, lejos de ser la solución al dolor, puede ser la puerta hacia el sufrimiento eterno.



Fuente: http://www.voxfidei.com/

Que El Espiritu Santo nos Ilumine a TODOS!

 
 Re: Película: Mar Adentro
Autor: YeYo (80.26.224.---)
Fecha:   03-02-05 18:59

Que bonita película, que para algunos habla de la muerte, para mí es pura VIDA.

 
 Re: Película: Mar Adentro
Autor: Luis Fernando (81.61.248.---)
Fecha:   03-03-05 08:17

Curiosa la VIDA que acaba entre estertores tras beber cianuro. Claro que la película no cuenta la última media hora de Sampedro.

Ese es el problema del cine bien hecho a favor de una mala causa. Presenta como maravilloso aquello que no lo es

 
 Re: Película: Mar Adentro
Autor: Esther Filomena (200.87.194.---)
Fecha:   03-03-05 10:42

Luis:

Si relataban la ultima media hora, les censuraban por muy violenta!

Y de Oscar...nada.

Esther

 
 Re: Película: Mar Adentro
Autor: Patricio_2005 (62.14.144.---)
Fecha:   03-17-05 16:50

Esto no es más que una consecuencia de la manipulación y la mentira que determinados medios de comunicación y grupos de presión están haciendo hoy en día.

Decir que una película "nazi" como la que nos ocupa está llena de ganas de vivir es perverso, ¡además afirman que tiene sentido del humor! lo que de verdad esconde esta película es un mensaje nazi desde la A a la Z, el tenebroso Sampedro (éste infeliz llevaba en el apellido la penitencia) fue un individuo obsesionado con la muerte hasta límites irracionales, que les parecería la siguiente carta que podría haber escrito este tipo a Hitler:


Queridísimo Hitler:

Soy un inválido español que está condenado a vivir en una cama, en mi país, España, no me quieren matar, estimado señor Hitler me pongo en comunicación con usted para que intervenga, sé que usted considera a mis semejantes como auténticos parásitos, estorbos que no merecen la pena vivir porque no son más que un gasto, ya que somos unos inválidos, me consta que usted ha hecho muchos esfuerzos para poder eliminarnos, incluso ha llegado a levantar campos de exterminio que ocupan muchas hectáreas dotados de cámaras de gas y hornos entre otras magníficas instalaciones para ayudar a los parásitos a morir, pues bien, sepa usted que yo quiero ir con usted, quiero morir me da igual el modo, lo dejo a su elección, fusilamiento, tiro en la nuca, cámara de gas u horno crematorio...

Adorado Hitler le comento que en España hay un grupo de jóvenes muy simpáticos que quieren colaborar en la “lucha”, me consta que hay una película muy premiada internacionalmente (le han dado un Oscar en Estados Unidos, quién se lo iba a decir a usted, ¿verdad?) si quiere se los puedo presentar, el director no tendría precio como ministro de propaganda (lo hace mejor que Goebbels). Con ellos no sólo podrá convencer a mis semejantes para que se entreguen alegremente a sus manos sino que podrá conquistar a todo el mundo, quién se lo iba a decir a usted después de tantos años y de tanta sangre usted iba a triunfar en el mundo, donde no se respeta ya ni la vida de criaturitas en el seno de sus propias madres....

No quisiera molestarle más, me despido de usted implorándole su intercesión por mí.

Ramón Sampedro.







Ruego que me perdonéis si he ofendido (o insultado) a alguien, no es mi intención, pero es tan grande la pena que siento por la tremenda falta de respeto por la vida y por la Vida, tanto pesimismo en nuestra sociedad, que no cree en el hombre, que no quiere conocer la Verdad que en esta pena no he podido sino imaginar las tristes semejanzas existentes entre la espantosa película y el nazismo que he querido compartir mi opinión con vosotros, ruego que me perdonéis.

Patricio__2005

 
 Re: Película: Mar Adentro
Autor: Juan Lemmus (200.64.68.---)
Fecha:   03-19-05 23:07

En lo personal creo que cada quien tiene el derecho a decidir sobre su propia vida ya que esto forma parte de la libertad de elección que se nos ha proporcionado, el libre albedrío...

En ese tenor hay quienes se pronuncian a favor y quienes en contra, cada grupo o individuo manifestando ser el poseedor de la verdad sobre el significado social y espiritual de la eutanasia y llegando a un punto donde no hay conciliación con la verdad del otro...

Sin embargo, como menciona Ada, o al menos eso creí entender :), ¿Cómo podemos estar seguros de que cuando alguien manifiesta el deseo de morir en realidad ha tomado esa decisión en pleno uso de sus facultades, en pleno estado de consciencia?

Creo que este es el punto clave en el cual quienes están a favor de legalizar la eutanasia llegan a un callejón sin salida, como mencioné antes, creo en lo personal que cada quien tiene derecho a decidir sobre su propia vida por efectos del libre albedrío, pero también tengo que decir que no tengo manera de saber cuando una persona está tomando una desición como esa en pleno uso de sus facultades mentales y consciencia, por lo tanto, mientras no tenga manera alguna de saber con total certeza tal cosa, no puedo apoyar que se legalice la eutanasia, ya que pienso que esto tendría consecuencias donde en varios casos se le quitaría la vida con esta forma a personas que pudieran estar en un momento de depresión por ejemplo...

Con el Ramón Sampedro de la película, el que ví, puedo decir que simpatizo y que sí tuve la impresión de que ese, el de la película, tomó la desición estando consciente, más no podría decir lo mismo del verdadero sin haber estado allí con él para constatarlo, además tampoco creo tener la autoridad para condenarlo, más bien trato de empatizar, de ponerme en su lugar, creo que es posible que hubiera deseado lo mismo que él al menos en algún momento de seguro...

Si acaso cometió un error prefiero orar por él que condenarlo y sentirme ofendido por la desición que tomó él y quienes piensan como él...

Un saludo para todos :)

 
 Re: Película: Mar Adentro
Autor: Ada (201.135.127.---)
Fecha:   03-20-05 11:58

Estimado en Cristo Juan:

Hola y gusto en saludarte!

Dices
En lo personal creo que cada quien tiene el derecho a decidir sobre su propia vida ya que esto forma parte de la libertad de elección que se nos ha proporcionado, el libre albedrío...

comentario
Quien dió el derecho al libre albedrío?
Por que tiene Aquel que te dio ese derecho, todo el derecho de conceder o no "derechos"?...y, estas concesiones ¿son arbitrarias?, es decir, no obedecer a ningún fin?
Al hablar de nuestros derchos ortorgados, necesariamente tienes que considerar deberes...cuales serían estos?
¿Que es según nuestra religión (Católica), el libre albedrío?
Cuando tomamos una decisión, cuando se puede decir que es una decisión libre?

Juan, el artículo del sitio Vida Humana, del Doctor. Vicente Antonio Costa, que puse un poco más arriba, contesta bastante claro , el argumento, que tu planteas, además, también mas arriba, la aportación que puse, sobre lo que piensa la Iglesia Católica sobre la eutanasia, te abrirá horizontes…

Sería interesante, que después de leer, esas dos aportaciones, y considerando las preguntas que te planteo, te replantearas tu opinión sobre la Eutanasia.

Creo que tienes razón al inferir en tu aportación que nunca, debemos juzgar a las personas, eso solo Dios…sin embargo lo que se debemos constantemente hacer, es tener una opinión justa, sobre los hechos, o sea juzgar los actos, como buenos o malos.
Tienes que tener una opinión exacta sobre si es malo o bueno, en cualquier circunstancia, disponer voluntariamente de la vida humana.

En Cristo
Ada

 
 Re: Película: Mar Adentro
Autor: Juan Lemmus (200.64.68.---)
Fecha:   03-20-05 20:33

Estimada en Cristo Ada,

Claro que leí el artículo con las opiniones del doctor Vicente Antonio Costa, y lo comparto totalmente!

En mis comentarios escribí que pienso que cada quien tiene derecho a decidir sobre su propia vida por efectos del libre albedrío cuando la persona está en pleno uso de sus facultades y consciencia, ahora cito extractos del artículo del Dr. Vicente Antonio Cota:

"...un niño ciego y subnormal con sólo dos extremidades. Su abuela dirigió una solicitud a Hitler para garantizarle la llamada "mercy killing" o muerte por compasión..."

"...El 18 de agosto de 1939 se dispuso la obligación de declarar los recién nacidos con defectos físicos. Tres peritos de la máxima solvencia, entre ellos el doctor Catel, decidían la muerte o la vida del niño y extendían una autorización..."

"...Por tanto, lo que justifica aquí el homicidio por piedad no es la voluntad autónoma del paciente, sino el presunto amor compasivo del médico..."

Creo que todos estaríamos de acuerdo que en los 3 ejemplos citados constituyen o constituirían claros casos de homicidio disfrazados de eutanasia tal vez, ya que en todos se menciona cómo personas diferentes de las que mueren son quienes tomaron la desición...

He allí la diferencia entonces, las personas involucradas en situaciones como las anteriores no están decidiendo en pleno uso de sus facultades y consciencia sobre su vida, y a esto hay que agregar que pienso que no existe hasta ahora manera de saber cuando una persona lo está realmente ya que los criterios serían subjetivos según el doctor o psicólogo que hiciera la evaluación y por eso entonces, NO puedo estar a favor de que se legalice la eutanasia...

Ahora mi estimada Ada, sobre tus siguientes comentarios:

"Quien dió el derecho al libre albedrío?
Por que tiene Aquel que te dio ese derecho, todo el derecho de conceder o no "derechos"?...y, estas concesiones ¿son arbitrarias?, es decir, no obedecer a ningún fin?
Al hablar de nuestros derchos ortorgados, necesariamente tienes que considerar deberes...cuales serían estos?
¿Que es según nuestra religión (Católica), el libre albedrío?
Cuando tomamos una decisión, cuando se puede decir que es una decisión libre?"

Al respecto puedo decir que mi iglesia puede tener su válida opinión al respecto y yo puedo tener la mía, y es así como para mí en lo personal "libre albedrío" significa "libertad sin restricciones" (no sin consecuencias), y esta definición implica que no puede haber deberes porque entonces la libertad ya no lo sería al tener restricciones, es decir, en el momento en que se impone deber alguno el libre albedrío deja de serlo, claro, esto no significa que no pueda haberlos en realidad, pero el enfoque es que solo hay los que uno mismo elija por libre albedrío (desición propia)...

Para concluír mi estimada Ada, escribiste en parte lo siguiente:
"...sin embargo lo que se debemos constantemente hacer, es tener una opinión justa, sobre los hechos, o sea juzgar los actos, como buenos o malos.
Tienes que tener una opinión exacta sobre si es malo o bueno, en cualquier circunstancia, disponer voluntariamente de la vida humana."

Hace algunos años hubiera estado de acuerdo en la conveniencia de juzgar todos los actos como buenos o malos, pero el tiempo no pasa en vano y con esto me ha traído muchas experiencias que ahora me hacen pensar lo difícil que es ser justo al emitir un juicio de bueno o malo, ya que es casi imposible conocer toda la verdad acerca de ese hecho aunque todo apunte a una clara respuesta sobre lo bueno o malo del suceso. Emitir un juicio sobre un hecho es como observar un fotografía y declarar si lo que se observa que sucede en ella es bueno o malo, y lo digo por experiencia propia, donde después me entero sobre las cosas que estaban sucediendo alrededor y no salían en esa "fotografía", así como los eventos que sucedieron antes o los que sucedieron después, y entonces me dí cuenta de como mi juicio fué injusto.

Es por eso mi estimada Ada, que no creo que "debo tener una opinión exacta" sobre hechos particulares, pero en lo general y en cuanto a disponer voluntariamente de la vida humana, declaré que pienso que cada quien tiene derecho a disponer de su propia vida sólo estando en pleno uso de sus facultades y consciencia, en cualquier otra ciscunstancia no lo apoyaré pero tampoco opinaré que está mal o es malo ya que como mencioné antes, puede ser que no conozca toda la verdad sobre el caso en cuestión...

En la ingeniería hablamos cuando queremos resolver un problema técnico de "arrancar la raíz", este enfoque significa que cuando un problema (en este caso un problema es aquella situacion que es diferente a la que queremos) se manifiesta, lo que observamos son las "ramas" del problema y "arrancar la raíz" significa que la solución no reside en podar las ramas...

Cada quien tiene derecho a escoger un posición sobre la eutanasia, a favor, en contra e incluso no hacerlo... Pero tal vez estamos olvidando que el hecho de que sucedan situaciones como esa significa que solo observamos las ramas del árbol, en lo personal no creo que cortando las ramas (prohibiendo la eutanasia o estando en contra, como lo estoy) se resuelva la situación de fondo, se legalice o no, va a seguir sucediendo. El punto que no quiero perder es: ¿Qué estamos haciendo como individuos, grupo y sociedad para cambiar la situación en que vivimos todos, de tal manera que nadie nunca más quiera llegar a desear algo así? Empezar a hacer las cosas de manera distinta creo, mi estimada Ada, sería cortar la raíz, la verdadera solución...

Una reflexión final:

Creo que algo más interesante que tomar una postura a favor o en contra, tener una opinion sobre si es malo o es bueno, etc, sería el discutir lo que podemos hacer como individuos, grupo y sociedad para que llegue el día en que nunca nadie más quiera desear morir por suicidio o eutanasia, no es que esté mal que opinemos pero, a dónde nos lleva el tan sólo dejar la discusión en eso? A tratar de convencer a los que no quieren ser convencidos? No les parecería más interesante discutir las formas, no de convencer al que piensa diferente de mi, sino mejor discutir las formas junto con el que piensa diferente de mi para que esta situación ya no se dé, para que nadie más llegue al punto de desear morir?

Un saludo a todos :)

Juan

 
 Re: Película: Mar Adentro
Autor: Ada (201.135.127.---)
Fecha:   03-28-05 18:06

Estimado en Cristo Juan:

Creo que estamos hablando básicamente de lo mismo, y nuestra única diferencia es la definición de libertad.

En el catecismo de la Iglesia Católica, al final busca “libertad del hombre” y te encontrarás que te refiere a varas partes del catecismo me gustaría que las leyeras todas y me dijeras con cual de ellas se identifica más (todas quieren decir lo mismo, pero existen “las preferidas”)
Para mi el 1733 es la que definitivamente encierra el concepto de libertad del hombre.

CIC 1733
En la medida en que el hombre hace màs el bien, se va haciendo también más libre. No hay verdadera libertad sino en el servicio del bien y de la justicia. La elección de la desobediencia y del mal es un abuso de la libertad y conduce a “la esclavitud del pecado”


Los seres humanos sin impedimentos físicos, seremos libres cuando escojamos lo mejor de lo bueno…,seremos “libertinos”, si, pudiendo reconocer lo bueno, decidimos y sencillamente, no lo escogemos, y, seremos esclavos, cuando no podemos distinguir por muchas y variadas cosas lo bueno de lo malo y escogemos bien mal!….

En cuanto a juzgar los actos…mmm, ahí si que te puedo decir que si veo una fotografía de una persona encajando un cuchillo a otra, te puedo decir inmediatamente eso esta mal, lo que no te puedo decir es si la persona que esta hundiendo el arma en la otra persona tiene razones para hacerlo…por ejemplo defender su vida…¿? De ahí que sigo afirmando que debemos emitir juicios morales sobre los actos humanos (eso no tiene que ver nada con juzgar a las personas) …sino, dime si no es un juicio, deliberar entre el bien y el mal y optar.? Con referencia a que o que deliberaríamos sino son los juicios morales que nos vamos haciendo durante toda nuestra vida?

En fin estimado Juan, creo que finalmente estamos de acuerdo….o no?



En Cristo
Ada

 
 Re: Película: Mar Adentro
Autor: Ada (201.135.127.---)
Fecha:   03-28-05 19:35

Estimado en Cristo Juan:

Creo que siempre si tengo algunas cositas que precisar con respecto a tu última participación:

Dices

Al respecto puedo decir que mi iglesia puede tener su válida opinión al
respecto y yo puedo tener la mía,

Comentario
Si dices "mi iglesia" es que te consideras parte de esa Iglesia que es la Católica, y todos los que nos consideramos que formamos parte de ella, debemos buscar, enterarnos, conocer lo que opina, y saber los porques de esas opiniones, para así "libremente" optar por lo mejor de lo bueno...no crees?
Entonces, creo que vale bien la pena que nos formemos una idea de las posturas de nuestra Iglesia.


Dices
...y es así como para mí en lo personal
"libre albedrío" significa "libertad sin restricciones" (no sin
consecuencias), y esta definición implica que no puede haber deberes porque
entonces la libertad ya no lo sería al tener restricciones, es decir, en el
momento en que se impone deber alguno el libre albedrío deja de serlo,
claro, esto no significa que no pueda haberlos en realidad, pero el enfoque
es que solo hay los que uno mismo elija por libre albedrío (decisión
propia)...

comentario

y al otro...en donde dejas a nuestro prójimo? Solo lo estas considerando “una consecuencia?”, es mejor pedir perdón que pedir permiso? (sonrisa)

Claro que tenemos derechos y deberes!!, somos un ser social y vivimos en sociedad. Nuestro derecho termina donde empieza el derecho del otro.

Esos, son "voluntariamente a fuerza” (sonrrisa) esas “restricciones”...los derechos del otro, que a su vez, tiene deberes con "otros".

PEro que hermoso cuando se reconocen esos derechos y deberes desde la óptica del amor no? Te respeto por que te amo, te amo por que te respeto...así como Jesús nos enseño..y Él, él sabe! ya que es el dueño y señor del instructivo de como funciona el ser humano...



En Cristo
Ada

 
 Re: Película: Mar Adentro
Autor: Juan Lemmus (200.64.119.---)
Fecha:   03-29-05 01:59

Hola, estimada en Cristo Ada...

Muy interesantes tus comentarios, aprecio te tomes el tiempo para tener esta conversación conmigo...

Ah! pero creo que no se te ocurrió pensar que "una fotografía de una persona encajando un cuchillo a otra" puede ser una fotografía de una obra de teatro o película, nadie está siendo lastimado realmente y por lo tanto no es un acto que esté mal :), claro solo es un comentario chusco de mi parte, pero el punto es que no hay total certeza...

Estuve indagando un poco sobre el tema de la libertad del hombre en el catecismo, encontré esto que me pareció muy interesante:

**********************************************************
1730 Dios ha creado al hombre racional confiriéndole la dignidad de una persona dotada de la iniciativa y del dominio de sus actos. “Quiso Dios ‘dejar al hombre en manos de su propia decisión’ (Si 15,14.), de modo que busque a su Creador sin coacciones y, adhiriéndose a El, llegue libremente a la plena y feliz perfección”(GS 17):

El hombre es racional, y por ello semejante a Dios; fue creado libre y dueño de sus actos. (S. Ireneo, haer. 4, 4, 3).
**********************************************************

Las partes donde se dice 'dejar al hombre en manos de su propia desicion' o 'buscar a su creador sin coacciones', así como 'fue creado (el hombre) libre y dueño de sus actos' definitivamente, salvo tu mejor opinion, es igual a mi definicion de libre albedrío como libertad sin restricciones...

Ahora por ejemplo, encontré también lo siguiente:

***********************************************************
1732 Hasta que no llega a encontrarse definitivamente con su bien último que es Dios, la libertad implica la posibilidad de elegir entre el bien y el mal, y por tanto, de crecer en perfección o de flaquear y pecar. La libertad caracteriza los actos propiamente humanos. Se convierte en fuente de alabanza o de reproche, de mérito o de demérito.

1733 En la medida en que el hombre hace más el bien, se va haciendo también más libre. No hay verdadera libertad sino en el servicio del bien y de la justicia. La elección de la desobediencia y del mal es un abuso de la libertad y conduce a “la esclavitud del pecado”(cf Rm 6, 17).

1734 La libertad hace al hombre responsable de sus actos en la medida en que éstos son voluntarios. El progreso en la virtud, el conocimiento del bien, y la ascesis acrecientan el dominio de la voluntad sobre los propios actos.
***********************************************************

Lo que puedo opinar al leer eso es que estas acotaciones que se van haciendo a la libertad al definirla de cierta manera como libertad buena y libertad mala, por ejemplo en el punto 'En la medida en que el hombre hace más el bien, se va haciendo también más libre. No hay verdadera libertad sino en el servicio del bien y de la justicia' no es que se diga que ese tipo de libertad es buena, pero de cierta manera me parece que se está implicando y por exclusión observaría que hacer lo contrario de eso sería algo malo: 'La elección de la desobediencia y del mal es un abuso de la libertad y conduce a “la esclavitud del pecado"' y lo que pienso al respecto es que veo esto tan solo como una guía en general para el católico, no lo asumo como una regla estricta a seguir y aunque lo fuera creo que tengo la libertad de formar mi propia opinión aunque difiera :)

¿Porqué trato de evitar al máximo el emitir los juicios de opinion del tipo "bueno" y "malo"? No es nada complicado, experiencia propia... Pero también observar la historia, es pensar por ejemplo como antes no era malo matar a alguien por considerarlo brujo o bruja y ahora sí lo es, sólo es un ejemplo y no trato de recriminar nada pero el ejemplo es muy claro, para mi lo que significa ese gran cambio que se dió del pasado a la actualidad sería algo así como la evolución de nuestra compresión conforme vamos entendiendo más sobre nuestra espiritualidad vamos cambiando nuestros conceptos, ¿Porqué no decir que tal o cual cosa está mal? Porque todo apunta a que el día de mañana nuestra comprensión evolucione como lo ha estado haciendo y lleguemos a nuevas realidades que nos harán entender que aquello que consideramos está mal en realidad no lo es... Y aquí cabe mencionar tu ejemplo, ¿Cómo podría no estar mal que una persona le clave un cuchillo a otra? Bueno, al respecto te puedo decir que mi opinion es que así como espiritualmente la iglesia católica, otras iglesisas y otros grupos e individuos en lo general hemos evolucionado hasta ahora creo también que aún nos falta más camino por recorrer en cuanto a comprensión, porqué no pensar por ejemplo que un día podríamos llegar a tener una comprensión diferente de Dios de tal manera que no nos castigue eternamente por nuestros errores o por el simple hecho de ejercer la libertad que nos dió?

Como creo dijo un papa por allí, pero corrijeme si me equivoco, tal vez "el infierno sólo existe en la mente del hombre", bueno creo que fué algo así, pero me gustó mucho :)...

Imagina por ejemplo si nuestra comprension cambiara (evolucionara para mi punto de vista) de tal manera que consideraramos que nuestra religion no es el unico o el mejor camino para llegar a Dios sino tan sólo es un camino diferente al que otras personas eligen. Parece algo insignificante pero que haría una gran diferencia! Si ese pensamiento fuese ralidad no hubiera existido un discurso diciendo "Dios está de nuestra parte" (implicando claro que no está de parte de mi adversario) y eso pudiera haber evitado toda una reciente guerra...

Sí, soy católico antes de lo empieces a dudar y bautizadito :), pero no por eso creo que deba adoptar toda la forma de pensamiento católica, creo que mi libre albedrío proporcionado por Dios mismo me da todo el derecho de tomar sólo lo que desee elegir y formar mi propia opinion en otras cuestiones que elija también...

En este sentido también tu tienes derecho a hacer tus elecciones, tal vez has elegido el (parrafo?) 1733, y creo que eso es algo para celebrar, ya que precisamente la libertad que se nos concedió es la libertad de elección y has hecho la que consideras funciona mejor con tu persona y es que de eso se trata precisamente :)

Ada, tal vez la conversación respecto a libertad se desvió un poco del tópico original de la eutanasia, espero no sea algo contrario a las reglas del foro o tal vez se podría continuar si fuese tu deseo en otro foro más apropiado...

Nota: A veces si pienso en terminos de bueno o malo... El otro día mi sobrinito se comió unos dulces que eran míos y creo que eso fué algo malo... muy malo :)

Recibe un cordial saludo...

 
 Re: Película: Mar Adentro
Autor: Esther Filomena (200.87.194.---)
Fecha:   03-29-05 10:03

Estimado Juan:

El dialogo va dirigido a Ada, sin embargo me gustaría comentar tus afirmaciones. Espero que Adita no se enoje mucho conmigo. Y nos amplie con sus comentarios y enseñanzas.


Autor: Juan Lemmus (200.64.119.---)
Fecha: 03-29-05 01:59

Hola, estimada en Cristo Ada...

Muy interesantes tus comentarios, aprecio te tomes el tiempo para tener esta conversación conmigo...

Ah! pero creo que no se te ocurrió pensar que "una fotografía de una persona encajando un cuchillo a otra" puede ser una fotografía de una obra de teatro o película, nadie está siendo lastimado realmente y por lo tanto no es un acto que esté mal :), claro solo es un comentario chusco de mi parte, pero el punto es que no hay total certeza...

Estuve indagando un poco sobre el tema de la libertad del hombre en el catecismo, encontré esto que me pareció muy interesante:

**********************************************************
1730 Dios ha creado al hombre racional confiriéndole la dignidad de una persona dotada de la iniciativa y del dominio de sus actos. “Quiso Dios ‘dejar al hombre en manos de su propia decisión’ (Si 15,14.), de modo que busque a su Creador sin coacciones y, adhiriéndose a El, llegue libremente a la plena y feliz perfección”(GS 17):

El hombre es racional, y por ello semejante a Dios; fue creado libre y dueño de sus actos. (S. Ireneo, haer. 4, 4, 3).
**********************************************************

Las partes donde se dice 'dejar al hombre en manos de su propia desicion' o 'buscar a su creador sin coacciones', así como 'fue creado (el hombre) libre y dueño de sus actos' definitivamente, salvo tu mejor opinion, es igual a mi definicion de libre albedrío como libertad sin restricciones...

Ahora por ejemplo, encontré también lo siguiente:

***********************************************************
1732 Hasta que no llega a encontrarse definitivamente con su bien último que es Dios, la libertad implica la posibilidad de elegir entre el bien y el mal, y por tanto, de crecer en perfección o de flaquear y pecar. La libertad caracteriza los actos propiamente humanos. Se convierte en fuente de alabanza o de reproche, de mérito o de demérito.

1733 En la medida en que el hombre hace más el bien, se va haciendo también más libre. No hay verdadera libertad sino en el servicio del bien y de la justicia. La elección de la desobediencia y del mal es un abuso de la libertad y conduce a “la esclavitud del pecado”(cf Rm 6, 17).

1734 La libertad hace al hombre responsable de sus actos en la medida en que éstos son voluntarios. El progreso en la virtud, el conocimiento del bien, y la ascesis acrecientan el dominio de la voluntad sobre los propios actos.
***********************************************************

Lo que puedo opinar al leer eso es que estas acotaciones que se van haciendo a la libertad al definirla de cierta manera como libertad buena y libertad mala, por ejemplo en el punto 'En la medida en que el hombre hace más el bien, se va haciendo también más libre. No hay verdadera libertad sino en el servicio del bien y de la justicia' no es que se diga que ese tipo de libertad es buena, pero de cierta manera me parece que se está implicando y por exclusión observaría que hacer lo contrario de eso sería algo malo: 'La elección de la desobediencia y del mal es un abuso de la libertad y conduce a “la esclavitud del pecado"' y lo que pienso al respecto es que veo esto tan solo como una guía en general para el católico, no lo asumo como una regla estricta a seguir y aunque lo fuera creo que tengo la libertad de formar mi propia opinión aunque difiera :)

Comentario:

Evidentemente todos los seres humanos por la gracia de Dios somos libres decidir entre el bien o el mal.
Pero el católico esta obligado a obedecer, y aceptar los mandatos de la Iglesia, evidentemente puede optar por autoexcluirse, pero eso implicaría un alejamiento voluntario de la Iglesia.

Juan Lemmus:

¿Porqué trato de evitar al máximo el emitir los juicios de opinion del tipo "bueno" y "malo"? No es nada complicado, experiencia propia... Pero también observar la historia, es pensar por ejemplo como antes no era malo matar a alguien por considerarlo brujo o bruja y ahora sí lo es, sólo es un ejemplo y no trato de recriminar nada pero el ejemplo es muy claro, para mi lo que significa ese gran cambio que se dió del pasado a la actualidad sería algo así como la evolución de nuestra compresión conforme vamos entendiendo más sobre nuestra espiritualidad vamos cambiando nuestros conceptos, ¿Porqué no decir que tal o cual cosa está mal? Porque todo apunta a que el día de mañana nuestra comprensión evolucione como lo ha estado haciendo y lleguemos a nuevas realidades que nos harán entender que aquello que consideramos está mal en realidad no lo es...

Comentario:

Dices que antes era bueno quemar brujas ahora no lo es, eso es falso, no se quemaban brujas, se ajusticiaba a herejes confesos porque en ese tiempo según la ley civil era licito hacer eso, porque se consideraba que estas personas hacían daño a las demás, y se procuraba a su vez salvar su alma. Ahora también según las leyes de muchos países en el mundo se ejecutan a personas, ahora los crímenes que ameritan esas ejecuciones son diferentes según las leyes locales. Y si en algunos países islámicos todavía se ejecuta a personas que consideran infieles o que atentan a su moral.

La doctrina de la Iglesia no ha cambiado ni un ápice desde que Cristo tuvo a bien fundarla y nombrar a Pedro Su representante.

Juan Lemmus:

Y aquí cabe mencionar tu ejemplo, ¿Cómo podría no estar mal que una persona le clave un cuchillo a otra? Bueno, al respecto te puedo decir que mi opinion es que así como espiritualmente la iglesia católica, otras iglesisas y otros grupos e individuos en lo general hemos evolucionado hasta ahora creo también que aún nos falta más camino por recorrer en cuanto a comprensión, porqué no pensar por ejemplo que un día podríamos llegar a tener una comprensión diferente de Dios de tal manera que no nos castigue eternamente por nuestros errores o por el simple hecho de ejercer la libertad que nos dió?

Comentario:

La Iglesia católica no es un ente que “evoluciona” según criterios humanos, ni se “adapta” a las corrientes de pensamientos imperantes y que están de moda. La Iglesia esta viva y esta compuesta por seres humanos, pero no implica que va con los vaivenes de la historia, porque olvidas que si la Iglesia permanece viva es gracias a la participación del Espíritu Santo y es Dios mismo quien conduce a Su pueblo, por lo que nosotros Sus criaturas, estamos por amor en la obligación de obedecer humildemente lo que la Iglesia dice.

Luan Lemmus:

Como creo dijo un papa por allí, pero corrijeme si me equivoco, tal vez "el infierno sólo existe en la mente del hombre", bueno creo que fué algo así, pero me gustó mucho :)...

Comentario:

La existencia del infierno es un dogma de fe, y ni siquiera el Papa puede cambiarlo, por lo que estas equivocado, ningún Papa pudo haber dicho esa frase, probablemente su origen mas bien es laicista y del pensamiento materialista.


Juan Lemmus:

Imagina por ejemplo si nuestra comprension cambiara (evolucionara para mi punto de vista) de tal manera que consideraramos que nuestra religion no es el unico o el mejor camino para llegar a Dios sino tan sólo es un camino diferente al que otras personas eligen. Parece algo insignificante pero que haría una gran diferencia! Si ese pensamiento fuese realidad no hubiera existido un discurso diciendo "Dios está de nuestra parte" (implicando claro que no está de parte de mi adversario) y eso pudiera haber evitado toda una reciente guerra...

Comentario:

Si la Iglesia no es el camino de salvación, entonces nuestra fe es vana, y toda nuestra fe no tiene sentido. Porque eres católico? Solo por tradición, o porque te sientes cómodo?

El ser católico es un compromiso de fe, que va mas allá de simples actos litúrgicos o de apariencia. Significa aceptar un Credo. Implica primeramente la fe en Dios, y que toda verdad esta en Él. Cristo vino a revelarnos el camino que nos lleva hacia Dios, nos ha mostrado la verdad, sino crees en eso que sentido tiene tu catolicismo?

Juan emmus:

Sí, soy católico antes de lo empieces a dudar y bautizadito :), pero no por eso creo que deba adoptar toda la forma de pensamiento católica, creo que mi libre albedrío proporcionado por Dios mismo me da todo el derecho de tomar sólo lo que desee elegir y formar mi propia opinion en otras cuestiones que elija también...

Comentario:

No dudo que seas bautizado, y que vayas a Misas hasta continuamente, pero evidentemente no te has enterado que es la Iglesia y sus responsabilidades. Una de ellas es instruirse, y humildemente OBEDECER.

Juan Lemmus:

En este sentido también tu tienes derecho a hacer tus elecciones, tal vez has elegido el (parrafo?) 1733, y creo que eso es algo para celebrar, ya que precisamente la libertad que se nos concedió es la libertad de elección y has hecho la que consideras funciona mejor con tu persona y es que de eso se trata precisamente :)

Comentario:

Si los católicos elegimos la Verdad, elegimos a Cristo, y Él nos dejó a cargo de Su Iglesia, y aunque no nos agrade mucho, obedecemos, porque sabemos que nada que provenga de Dios es malo, ni para nosotros ni para nadie.

Luan Lemmus:

Ada, tal vez la conversación respecto a libertad se desvió un poco del tópico original de la eutanasia, espero no sea algo contrario a las reglas del foro o tal vez se podría continuar si fuese tu deseo en otro foro más apropiado...

Nota: A veces si pienso en terminos de bueno o malo... El otro día mi sobrinito se comió unos dulces que eran míos y creo que eso fué algo malo... muy malo :)

Recibe un cordial saludo...

Comentario:

Evidentemente el tema se salio de contexto, y pido por favor lo mantengan, pero creo que es bueno orientar a nuestros hermanos, y aclarar algunas dudas.

En cuanto a tu ultimo comentario, felizmente ninguno de nosotros es el juez, solo Dios es el Juez, por lo que no hay temor que seamos victimas de injusticias, y que por robar algún caramelo vayamos a acabar en el infierno.

Bendiciones.

Esther

 
 Libertad o libertinaje
Autor: Ada (201.135.127.---)
Fecha:   03-29-05 10:40

EStimada en Cristo Esther y Juan:


Esther:
Te agradezco tu participación, siempre edificante y con propuesta para los que buscamos la verdad en el camino que Cristo nos marca.

Efectivamente este es un tema que se podría iniciar en Temas Controvertidos, y podríamos seguir analizando si elegir quitarse la vida es un acto libre del hombre, siempre bajo la óptica de la Iglesia Católica.
Hoy por hoy, parece ser que tenemos casos muy reales (caso Shiavo), que nos permiten materialmente "tocar" este drama.

Si quieren lo abren por allá y lo seguimos (si es que no ya esta algo por el estilo abierto...)

Y ya par cerrar mi off-topic , les quiero compartir lo que me encontré, hoy, por Diosidencia:
“La razón testimonia que existen objetos del acto humano que se configuran como "no ordenables a Dios", porque contradicen radicalmente el bien de la persona, creada a su imagen. Son los actos que, en la tradición moral de la Iglesia, han sido denominados "intrínsecamente malos": lo son siempre y por sí mismos, es decir, por su objeto, independientemente de las ulteriores intenciones de quien actúa y de las circunstancias. Por esto, sin negar en absoluto el influjo que sobre la moralidad tienen las circunstancias y, sobre todo, las intenciones, la Iglesia enseña que existen actos que, por sí y en sí mismos, independientemente de las circunstancias, son siempre gravemente ilícitos por razón de su objeto.” (Veritatis splendor cfr. no. 80)

Y al respecto, San Agustín escribe lo siguiente: “En cuanto a los actos que son por sí mismos pecados... ¿quién osará afirmar que cumpliéndolos por motivos buenos, ya no serían pecados o –conclusión más absurda- serían pecados justificados?” (Contra mendacium, VII, 18: PL 40, 528)

La Iglesia no condena al pecador, sino al pecado.




En Cristo
Ada

 
 Re: Película: Mar Adentro
Autor: Esther Filomena (200.87.194.---)
Fecha:   03-29-05 13:29

Querida Adita:

Mi interés por contestar a Juan, se basa en aclarar sus afirmaciones, un tanto confusas para un católico. Muchos católicos aun dudan de su fe, y desconocen los fundamentos de la Iglesia, eso me parece grave.

En cuanto a la eutanasia, esta abierto el tema de Terri Shiavo, y no veo motivo de abrir otro, pero si ustedes asi lo desean, abren otro y nos vemos alla.

Bendiciones.

Esther

 
 Re: Película: Mar Adentro
Autor: Ada (201.135.127.---)
Fecha:   03-29-05 15:14

Estimada en Cristo ESther:

Estoy de acuerdo contigo, la participación de Juan es un poco confusa, y creo que sería sumamente interesante y nos haría mucho bien jalar el hilito en cuanto al concepto de libertad.

Busquemos en controvertidos, estoy segura de que el tema ya se inicio en algún momento (libertad del hombre...), y si Juan esta de acuerdo nos echarnos un chapuzón refrescante de agua viva...



En Cristo
Ada

 
 Re: Película: Mar Adentro
Autor: Juan Lemmus (200.64.119.---)
Fecha:   03-29-05 23:20

Estimadas en Cristo Esther y Ada,

Si de algo sirve aclarar la confusion en mis comentarios tal vez puedo decir que tan solo son mis puntos de vista en base a las elecciones que he hecho, facultad otorgada por el libre albedrío, las mantengo porque me hacen sentir bien y en paz y no pretendo decir que las cosas deberían ser así para todos, creo que cada quien requiere de elecciones diferentes segun es su propio grado de evolución, así hay a quienes les funciona OBEDECER y me parece muy bien... y de hecho acabo de emitir un juicio de opinion al respecto :)...

En cuanto a las elecciones que ustedes han hecho puedo opinar que me da gusto ya que me atrevo a suponer que al igual que a mi, sus elecciones les proporcionan satisfacción, y eso solo puede ser algo para celebrarse :)

Si quisieran alguna aclaracion más especifica sobre mis comentarios pueden abrir otra discusión en el foro apropiado y me invitan :)


Esther, "...el infierno, en vez de ser un lugar, es 'el estado de aquellos que voluntariamente se separan de Dios de manera definitiva'...", bueno, me puse a buscar en internet aunque me gustaría encontrarlo de un sitio mas oficial católico, esa frase fué pronunciada (tal vez no tal cual, pero sí en escencia) por papablo 2o el día 28 de julio de 1999, sólo recuerdo que ese día estaba sentado comiendo y viendo la televisión cuando en las noticias pasaron ese mensaje que se había dado por el papa, de verdad me dejó sorprendido, gratamente sorprendido porque me pareció que se dió lo que mencioné antes, el proceso de evolución del entendimiento de la espiritualidad, en la iglesia y tal como se da también en otros grupos y en las sociedades en general, tal vez esté equivocado pero me gusta verlo así :)...


Reciban un cordial saludo...

 
 Re: Película: Mar Adentro
Autor: Esther Filomena (200.87.194.---)
Fecha:   03-30-05 07:45

Autor: Juan Lemmus (200.64.119.---)
Fecha: 03-29-05 23:20
Esther, "...el infierno, en vez de ser un lugar, es 'el estado de aquellos que voluntariamente se separan de Dios de manera definitiva'...", bueno, me puse a buscar en internet aunque me gustaría encontrarlo de un sitio mas oficial católico, esa frase fué pronunciada (tal vez no tal cual, pero sí en escencia) por papablo 2o el día 28 de julio de 1999, sólo recuerdo que ese día estaba sentado comiendo y viendo la televisión cuando en las noticias pasaron ese mensaje que se había dado por el papa, de verdad me dejó sorprendido, gratamente sorprendido porque me pareció que se dió lo que mencioné antes, el proceso de evolución del entendimiento de la espiritualidad, en la iglesia y tal como se da también en otros grupos y en las sociedades en general, tal vez esté equivocado pero me gusta verlo así :)...


Comentario:

Bueno al parecer es de oidas tu comentario, por lo que no tiene valor, ademas debemos entender segun las palabras exactas y el contexto en que fue dicho. Si puedes fundamentar tus palabras sin duda seria mejor en un sitio oficial Catolico sino no sirve.


Comentario final, porque este foro no se refiere a este tema, mira evidentemente tienes libre albedrio, y si a ti te gusta hacerte llamar catolico esta bien, es buen comienzo, pero seria muy bueno que dejaras que la gracia te ilumine, ruega a Dios por ello.

Lo que consideras "grado de evolucion" podria ser mas bien grado de "involucion" reflexiona un poco, ser humilde es una gran virtud, tal ves podrias descubrirlo.

Bendiciones.

Esther

 
 Temas controvertidos
Autor: Ada (201.135.127.---)
Fecha:   03-30-05 10:46

EStimado en Cristo Juan:

Como dice ESther, es un buen comienzo el que , después de recibir tus Sacramentos, y ahora. por Libre albedrío te llames Católico, (supongo que eres bautizado y que ya hiciste tu primera comunión y tu confirmación? ).

Yo te aconsejaría entrar al foro de Temas controvertidos, ahí se aprende muchísimo sobre la fe Católica.

Tocad y se os abrirá...

En Cristo
Ada

 
 Re: Libertad o libertinaje
Autor: Juan Lemmus (201.138.203.---)
Fecha:   03-31-05 10:57

Estimadas en Cristo Esther y Ada,

:)

Reciban un cordial saludo...

 
 Re: Película: Mar Adentro
Autor: Juan Lemmus (200.64.68.---)
Fecha:   03-31-05 19:43

Estimada en Cristo Esther,

Comentaste:

Bueno al parecer es de oidas tu comentario, por lo que no tiene valor, ademas debemos entender segun las palabras exactas y el contexto en que fue dicho. Si puedes fundamentar tus palabras sin duda seria mejor en un sitio oficial Catolico sino no sirve.

Mi comentario:

Bien, creo que tienes razón, me puse a indagar nuevamente y entré al sitio oficial del vaticano donde se guardan entre muchas otras cosas los archivos históricos de todas las audiencias de Papablo II (por quien espero estemos todos en unidad orando por su bienestar), y efectivamente, existió dicha audiencia el día 28 de julio de 1999, anexo a continuación el parrafo que encontré y es al que hice referencia anteriormente en mis comentarios previos:

********************************************************
Las imágenes con las que la sagrada Escritura nos presenta el infierno deben interpretarse correctamente. Expresan la completa frustración y vaciedad de una vida sin Dios. El infierno, más que un lugar, indica la situación en que llega a encontrarse quien libre y definitivamente se aleja de Dios, manantial de vida y alegría. Así resume los datos de la fe sobre este tema el Catecismo de la Iglesia católica: «Morir en pecado mortal sin estar arrepentidos ni acoger el amor misericordioso de Dios, significa permanecer separados de él para siempre por nuestra propia y libre elección. Este estado de autoexclusión definitiva de la comunión con Dios y con los bienaventurados es lo que se designa con la palabra infierno» (n. 1033).
*********************************************************

Y la interpetación que personalmente me gusta (y que no asumo como la interpretación correcta, sino como la que en lo personal me gusta) es que hablar así ahora sobre el infierno significa tener una nueva comprensión sobre el mismo respecto a la interpretacion histórica, y es a el hecho de ir modificando las interpretaciones que tanto la iglesia como en general otras agrupaciones e individuos tenemos de las cosas a lo que llamo evolución...

La audiencia completa la puedes encontrar aquí:
http://www.vatican.va/holy_father/john_paul_ii/audiences/1999/documents/hf_jp-ii_aud_28071999_sp.html

Esperando estar unidos en nuestras oraciones por el bienestar de Papablo me despido, recibe un cordial saludo...

 
 Re: Película: Mar Adentro
Autor: Cecilia González (200.105.192.---)
Fecha:   04-19-05 16:28

Y las opiniones personales?

A mi en lo personal me encanto la pelicula. Es un claro ejemplo de lo derrotados que somos si no tenemos a Cristo en nuestras vidas, o el claro ejemplo de lo vacia que es la vida del hombre moderno, que tras haber "matado" a dios en sus vidas...pueden decidir "lo que quieran".

El dialogo con el sacerdote, mas que ridiculizar a la iglesia, me parece que deberia llamarnos a reflexionar. Mas de una vez tengo que recordar a amigos gnosticos que la iglesia la conformamos HOMBRES, pecadores y con defectos. Un cura no tiene la solución a todos los problemas. Y esto se debe a malos entendidos cuando en vez de que el amor de Cristo fluya a través de nuestras palabras, nos limitamos a hablar de dogmas, de enciclicas y demas documentos que alguien que no tiene a Cristo vivo, no comprende.

Igual disfrute mucho ver otras TANTAs peliculas polemicas para la iglesia... caso de La ultima tentación de Cristo, que me hizo apreciar aun mas la pasion y valorar mas el compromiso de Cristo con nosotros (y no simplemente limitarme a indignarme porque plantean a un dios que renuncia a su mision).

Alegren sus vidas en Cristo
Cecy

 
 Re: Película: Mar Adentro
Autor: Pilar Calva (201.128.78.---)
Fecha:   05-09-05 15:20

¿MAR ADENTRO? ¿SÓLO PARA VALIENTES?
Escrito por Lic. M.A. María Teresa Cano Luján


Me obligué a mi misma a ir a ver la película MAR ADENTRO. Me dolió pagar
por verla. Sentí vergüenza de que me vieran entrar a la sala. La soporté
las dos horas que dura. Todo, para poder escribir sobre ella con un criterio
propio. Porque ya sabía de que trataba. ¡¡¡Me la habían recomendado
mucho!!!

Y eso me preocupó. Me cuesta entender que alguien vea esa película y salga
admirando a Ramón Sanpedro. Me pareció grave. Hollywood le dio el Oscar a la
mejor película extranjera. Eso no es asombroso. En la mas reciente entrega
de los premios Oscar, la Academia ignoró casi totalmente la Pasión de
Cristo, de Aquel que es el Amor y que entregó su vida por amor a la
humanidad, y le dio el Oscar a MAR ADENTRO, (la pasión de Ramón Sanpedro)
que vivió y murió en el egoísmo total.

Pero, Hollywood nunca se ha distinguido por la defensa de los valores.
Lo preocupante es el efecto que una película así puede tener en la cultura
de respeto a la dignidad de las personas con discapacidad, por la que hemos
trabajado y luchado todos aquellos que SI hemos tenido el valor de vivir
plenamente con nuestra discapacidad y que hemos contribuido para que otros
puedan realizarse y enriquecer a la sociedad con su existencia y sus
aportaciones.

En cambio, la postura de Ramón Sanpedro de que la vida con una discapacidad
no merece vivirse, me recuerda a Hitler. Y eso es pavoroso. Ramón
Sanpedro se fracturó el cuello en un accidente en el mar y vivió 28 años
después de eso. Hubiera vivido mas, pero no quiso. Tenía una familia que lo
amaba y cuidaba de él y lo atendía en todo: Su padre, su hermano, su cuñada
y su sobrino. Hasta donde la película deja ver, tres mujeres se enamoraron
de él. No parece que tuviera carencias económicas. La película lo presenta
como un hombre inteligente y creativo. Escritor prolífico.

Pero se rehusó a vivir, se quedó en una cama 28 años, no porque no tuviera
silla de ruedas, sino porque le parecía denigrante usarla. Eligió quedarse
en cama rumiando su amargura. Sintiendo lástima por sí mismo, alimentando su
soberbia, su cobardía y su egoísmo. Por miedo enterró el talento que el
Señor le dio, (cfr. Mateo 25, 24-25) Le dio miedo vivir y durante 28 años su
única meta fue lograr que algún juez autorizara que alguien lo matara, ya
que no podía suicidarse. Para suicidarse no se requiere valor. Suicidarse
es de cobardes. Es la salida fácil.

Valor se necesita para vivir la vida y para enfrentar la adversidad con la
frente en alto. Pobre Ramón. Verdaderamente era digno de lástima, no por su
discapacidad física sino por la pobreza de su espíritu. Por su cobardía, por
su egoísmo. Un hombre centrado es sí mismo, altanero y chantajista con
quienes lo amaban y cuidaban de él. Bueno para manipular. Utiliza el amor
de Julia por él para que acceda a matarlo para luego suicidarse ella. Otra
cobarde. Pero no pudo hacerlo.
Entonces utiliza los celos de Rosa por Julia: "La que me mate es la que
verdaderamente me ama", le dice. Y se lo dice a quien él considera una mujer
frustrada. Y logra que lo mate. Qué le hubiera podido aportar a la vida
Ramón Sanpedro si hubiese aceptado vivir? Nunca lo sabremos.

Pero por lo pronto nos dejó como herencia una película que siembra
desaliento y desesperanza, que promueve el mal. Y esto en nombre de la
libertad, como lo dice su amiga, la que tanto luchó por él en las cortes.
Pero ella defiende una libertad que es libertinaje: el derecho a hacer lo
que yo quiera cuando yo quiera, como yo quiera.

No, yo pienso como San Pedro, pero no el de la película, sino el apóstol de
Jesucristo. Él escribió: "Obrad como hombres libres, y no como quienes hacen
de la libertad un pretexto para la maldad, sino como siervos de Dios" 1ª.
carta del apóstol San Pedro, Cap. 2, versículo16.

No, no siento ni admiración ni respeto por Ramón Sanpedro. Mi admiración y
mi respeto son para Raymundo Valdéz, de Parral, Chih. "Mundo" también se
fracturó el cuello a los 16 años de edad. Ahora tiene 44. Ha vivido con su
discapacidad los mismos 28 años que Ramón Sanpedro.

Igual que Ramón, Mundo solo mueve los músculos de su cara. Él también tiene
una familia que lo ama y cuida de él, aunque con recursos económicos
limitados. Pero Mundo se refiere al día de su accidente, como "el día en que
gracias a Dios, volví a nacer".

Mundo si tuvo el valor de vivir y su aportación a la vida incluye el haber
creado la asociación "Primer Paso, A.C.", la cual ha beneficiado en diversas
formas, a alrededor de 300 personas con discapacidad en Parral. Su trabajo
le mereció el reconocimiento "Ejemplo de Vida, Orgullo Chihuahuense" que
otorga el Gobierno del Estado de Chihuahua. Mundó regresó a la escuela
después de su accidente. Terminó el bachillerato y se graduó como Lic. En
Administración de Empresas y además logró con su presencia, que se
eliminaran las barreras arquitectónicas en el Tecnológico de Parral.

Mundo viaja, Mundo trabaja, Mundo participa en la vida. Mundo contribuyó a
la creación de la Ley para las Personas con Discapacidad del Edo. De
Chihuahua. Mundo trabaja dando asesoría en Matemáticas a nivel primaria,
secundaria y bachillerato. Mundo trabaja en el DIF Municipal de Parral,
atendiendo los asuntos de personas con discapacidad y en el programa de
Atención a Niños de la Calle, ayudando a construir su autoestima. Y no puede
mover ni un dedo. Pero su espíritu no está paralizado.

Gracias Mundo, porque tu existencia enriquece a todos los que tenemos el
privilegio de conocerte. Tú si has navegado mar adentro. Ramón se quedó en
la orilla.

 
 Re: Película: Mar Adentro
Autor: stenie garcia corrales (201.135.135.---)
Fecha:   05-22-05 02:41

Yo la vi junto con mi hermana, es una pelicula que a mi no me dio ningun efecto, pero mi hermana estaba mal.
Mi hermanita es una persona que durante su vida tuvo mas de 5 operaciones fuertes, la primera fue a la edad de 1 año y medio y fue de corazón abierto, de ahi vino la de la cadera derecha, pues nacio con un mal congenicto, no tiene el techo dela cdera, al sig. año fue la operacion de la cadera izquierda, luego la pierna derecha, luego la izquierda y asi, hasta que la ultima fue cuando tenia 17 años y fue lógico la mas pesada, pues ya estaba un poco mas grande.
Bueno, al igual que el protagonista, mi hermana en ese tiempo solo tenia una ventana, con la cual soñaba poder caminar o volar par ver que pasaba mas alla. Ella estaba inyesada completamente y eso la dejo un poco marcada. Cuando vio la pelicula, era un llorar impresionante, me espanto pues pense que se me desmayaba.
Ya mas noche me dijo que ella no se hubiera quitado asi la vida, pero que nadie sabe el sufrimiento de ese sr. y me dijo que en varios pedazos se siento muy idenficada con el.
No juzguemos a la gente por lo que hace, nadie sabe que pasa por la vida de esas personas, es tan facil criticar y decir es que yo no lo haria, pero cuando estamos del otro lado, quien sabe que podamos hacer.

STENIE

 
 Re: Película: Mar Adentro
Autor: teny (201.138.2.---)
Fecha:   07-16-05 00:16

por cierto el actor que interpreto a sampedro ha estado atacando a la iglesia católica.

 
 Re: Película: Mar Adentro
Autor: rodrigo_torres (148.240.150.---)
Fecha:   07-21-05 02:32

La iglesia, ante todo, defiende el don de la vida.
Esta pelicula la vi en el cine con un compañero que ahora es diácono, la postura que dicen algunos sobre sentir los mismos sentimientos, vlaga la redundancia, es válida como tambien es válida el juicio que se hace despues de verla. Recordemos que primeramente, la vida se defiende desde la postura antropólogica como el principio por el cual opera el ser animado. No es lo mismo plantear la muerte de una planta y de un animal que plantear la muerte del hombre. Esto requiere una sólida base que este a favor de conservar el principio que anima al hombre que esta en armonia con su propia naturaleza. La postura de la eutanasia, tantas veces discutidas desde diferentes puntos de vista, se pueden considerar en dos partes, la que estan a favor y las que estan en contra. Estar en contra de la provocación de la muerte no es estar a favor de un fundamentalismo fideísta, al contrario, es estar a favor de que el hombre por si mismo tiene que encontrar el sentido de su existencia. La búsqueda del sentido de la existencia plantea tantos problemas, especialmente, el uso de la libertad. La libertad no puede ser condicionada a circunstancias que nos encontramos en la vida, antes bien, es herramienta eficaz para tomar el sentido de la propia existencia, tal es el caso de Viktor Frankl, y tantos que podemos mencionar. El hombre no solo es sentimiento tambien es razón. La moralidad encuentra problemas cuando la ponemos en contra de lo que siente la persona, supuesto problema que se solucionaría si se tomará una postura que racionalizará las circunstancias de la propia existencia. Las circunstancias nunca determinan ni condicionan, antes bien, marcan pautas de existencia.
La muerte nunca será el caballo de troya que buscan los que defienden la eutanasia para hacer de la visión del hombre, algo laxo y sujeto a sentimiento, la muerte es proyección, la muerte es paso, la muerte es circunstancia del hombre, siempre presente pero nunca determinante.
La pelicula sólo proyecta sentimentalismos de esperanzas disfrazadas de anhelo por hacer de la muerte una parte fundamental en la existencia del hombre.

 
 Re: Película: Mar Adentro
Autor: Ada (201.145.254.---)
Fecha:   07-21-05 08:13

Estimado en Cristo Rodrigo:


Bienvenido!

Que buen resumen nos ofreces, en el se condensan todas la participaciones de este epígrafe y concluye, en mi opinión, magistralmente en estas, tus dos últimas líneas, que me llevo con tu permiso, en la memoria, para echar mano de ella cuando, exponga a mi persona, no solo a esta, a todas las superproducciones, programas, conferencias...etc que presentan sobre este y otros tantos temas, en los medios masivos de comunicación, y que en las mayoría de las veces, nos proponen argumentos, sencillamente equivocados y acabamos, (si no nos cuestionamos desde este punto fijo que es el sentido de la existencia del hombre con miras a la eternidad, fundidos en amor, con Dios; su Creador)perdidos o confundidos... gracias!


La película sólo proyecta sentimentalismos de esperanzas disfrazadas de anhelo por hacer de la muerte una parte fundamental en la existencia del hombre.


En Cristo
Ada

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